Economía
Viernes 02 de Enero de 2015

La caída de la cláusula RUFO anticipa duras tratativas con los buitres

Si bien la Argentina ya puede sentarse a negociar con los holdouts, economistas y especialistas en el tema no avizoran un arreglo inmediato con los acreedores.

Desde el 1 de enero dejó de tener vigencia en los contratos de deuda externa la denominada cláusula RUFO, que frenó la negociación entre el Gobierno y los fondos buitres e impedía otorgarles a esos acreedores un beneficio mayor a los que participaron en la reestructuración de deuda del 2005 y 2010.

La caída de esa cláusula RUFO (denominada así por la sigla inglesa de Rights Upon Future Offers), libera ahora el camino del AGobierno para sentarse a negociar con los fondos buitre que tienen fallos favorables en la Justicia de Estados Unidos.

Los acreedores de la deuda externa que no participaron en esos dos canjes tienen una sentencia del juez de Nueva York, Thomas Griesa, tras la causa iniciada por el grupo inversor NML Capital, que determinó que la Argentina debe pagarles alrededor de 1.600 millones de dólares, entre capitales e intereses.

A ese fallo se sumaron otros acreedores, que buscan beneficiarse del mismo fallo, con lo que la deuda total ascendería a alrededor de los 10 mil millones de dólares.

No obstante el proceso de negociación podría ser largo y sería probable que se llegue a un arreglo inmediatamente, ya que el Gobierno insistiría en otorgar las mismas condiciones que las que dio a los que participaron en el canje.

Diversos especialistas arriesgan que el acuerdo recién podría llegar en el segundo semestre de este año porque hay pasos legales que cumplir, como la de hacer una nueva oferta pública que requiere la aprobación de las comisiones de valores de los países en los que se hagan, tanto en Estados Unidos como en Europa.

Actualmente los bonistas que tienen títulos de deuda con legislación norteamericana o inglesa son los que no pueden acceder al cobro de los intereses de los títulos por el embargo dispuesto por el juez Griesa.

El conflicto judicial mantiene a la Argentina en un default selectivo desde el 30 de julio, cuando el juez Griesa impidió el pago a acreedores hasta que el país cumpla con el pago dispuesto en el fallo.

Para muchos economistas el Gobierno no buscaría apurar el acuerdo porque no necesita financiamiento internacional ni acceder al mercado de capitales y obtener divisas al continuar financiándose en el mercado interno. Un acuerdo con los holdouts dependería entonces de si el equipo económico necesita dinero para poder financiarse y cumplir con los compromisos de deuda de este año, que superan los 11 mil millones de dólares.

Pago de intereses
El pago del Gobierno nacional a los tenedores de los bonos de los canjes 2005 y 2010, por cerca de 1.000 millones de dólares y cuya fecha de pago fue el 31 de diciembre, se acreditará hoy, 2 de enero de 2015, por ser el primer día hábil posterior al vencimiento.

El martes comenzaron los preparativos formales para pagar los vencimientos por cerca de 1.000 millones de dólares del bono Discount de los canjes 2005 y 2010, cuya fecha de pago exacta era el 31 de diciembre, día que por haber sido feriado bancario se acreditarán en las cuentas de los inversores hoy.

De momento, sólo cobrarán los bonistas tenedores de títulos de deuda con legislación nacional -y quienes eventualmente hayan decidido ingresar al canje de setiembre último por bonos con legislación local-, y el resto se mantendrá en los fideicomisos respectivos, hasta que se solucione el conflicto entre la Argentina y el 7,6% de inversores holdouts, que quedó fuera del canje.

Por lo tanto, el impacto en las reservas del Banco Central sería pequeño, en principio, mientras que el resto, los bonos de legislación extranjera, se mantendrá en el Fideicomisos Nación SA, según lo establecido por la Ley de Pago soberano.

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