La provincia
Jueves 15 de Diciembre de 2011

La CGT de Mendoza se despegó de Moyano y ratificó su alineamiento con Paco Pérez

Rodolfo Calcagni consideró que lo que el camionero le dedicó a Cristina en su discurso  es fruto de "una pelea personal". "Estamos a kilómetros de la provincia de Buenos Aires", lanzó durante la asunción de otro hombre del palo, Ariel Pringles, al frente de la Subsecretaría de Trabajo, quien se cuidó de preservar la buena relación con el gobernador despegando a la CGT local de la Nacional.

Por Javier Polvani

Con pocas horas de diferencia, en Buenos Aires se producía una ruptura inédita entre la cúpula de la CGT de Hugo Moyano y el gobierno de Cristina Fernández mientras en Mendoza un soldado del camionero asumió al frente de la Subsecretaría de Trabajo designado por Paco Pérez. Ariel Pringles juró este jueves en la tarde cumplir los deberes del cargo para el que fue elegido en un clima enrarecido por el reflejo del episodio ocurrido a mil kilómetros de distancia entre el kirchnerismo y la central obrera.

Pringles es el secretario general del sindicato de Empleados de la Justicia Federal, está alineado sin condicionamientos a Julio Piumato, jefe de los judiciales del País y socio incondicional de Moyano en la CGT. El sindicalista revistó en el gobierno de Celso Jaque de la mano del actual juez de la Corte, Mario Adaro, quien lo sumó al equipo del Ministerio de Gobierno en el marco de una política de apertura a la participación de la cúpula de la CGT de Mendoza en la gestión provincial del peronismo.

El gobernador Pérez desde que era candidato prometió seguir a rajatabla la línea política de la administración nacional para ser más kirchnerista que Celso Jaque. Por eso, aunque su gente jura que ningún operador K le ordenó romper con la CGT local, Pérez restringió los espacios del movimiento obrero respecto a los que les proporcionó jaque a los sindicalistas.

Tras arrebatarles la Subsecretaría de Relaciones Institucionales y Asuntos Municipales del Ministerio de Gobierno, que controlaron los gremialistas durante casi toda la gestión anterior, el flamante mandatario les tejió un corralito en la Subsecretaría de Trabajo, adonde recaló el anterior titular de Relaciones Institucionales, Ariel Pringles. Pérez y la cúpula de la CGT local, encabezada por el colectivero Rodolfo Calcagni, desconocieron en público el conflicto entre la CGT y el Gobierno nacional en todo momento, a pesar de las consecuencias que el mismo produjo en la relación.

La tensión entre Moyano y la Presidenta existió desde que la CGT fue relegada en la asignación de casilleros en las boletas para las elecciones, aunque recién este jueves la se blanqueó la ruptura de la relación con los durísimos reclamos y advertencias que le hizo el líder camionero a la mandataria desde el escenario de un acto en el estadio Tomás Adolfo Ducó, de Huracán de Parque Patricios. A pesar de las evidencias, Calcagni negó que haya una ruptura de la CGT con el kirchnerismo y circunscribió el conflicto a “una pelea personal de Moyano”. "Estamos a kilómetros de la provincia de Buenos Aires, es un problema personal de Hugo Moyano, no de toda la organización", lanzó.

La situación de Pringles es más compleja porque se referencia directamente con Piumato que en la jerga sindical “es Moyano”. Al asumir, el flamante subsecretario de Trabajo se cuidó de preservar la buena relación con Pérez despegando a la CGT local de la Nacional, pero sin personalizar en el líder camionero el foco del conflicto, como hizo Calcagni. "No hay ninguna ruptura, todo se da en el marco de los reclamos que los trabajadores le pueden hacer al gobierno nacional pero son legítimos y se inscriben dentro de esa normalidad", dijo a diariouno.com.ar minutos después de asumir.

La cúpula cegetista de Mendoza viene operando sobre Pérez desde la campaña para instalar a dirigentes del sector en el Gobierno, incluso planteando alternativas para recalar en Producción e Industria, entre otras áreas apetecidas por los dirigentes cegetistas.

A la CGT le dieron dos lugares en la Legislatura, para el diputado Claudio Díaz, del sindicato de Vialidad, y para el senador José Scoda, del gremio de Estaciones de Servicio; la misma cantidad de cargos que la agrupación La Cámpora. Con Jaque, la CGT fue determinante para que Adaro recalara en el Ministerio de Gobierno, acompañado de dos subsecretarios del riñón cegetista. Además, durante buena parte de la extinta gestión el dirigente sindical Héctor Salcedo comandó la Empresa Provincial de Troles, espacio que quedó fuera del control cegetista en el último año de gobierno de Jaque.

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