Política
Viernes 28 de Octubre de 2011

La CGT se abroqueló para pelearle puestos de gobierno a Paco Pérez

Dante González (foto) se sumó a la conducción de la central sindical como parte del reacomodamiento en los gremios por la interna nacional y provincial. Presionarán al gobernador electo para que les de lugares en los ministerios. Las claves del nuevo ajedrez sindical.

Por Javier Polvani

“El Dante de la gente” se abroqueló con la conducción local de la Confederación General del Trabajo en pleno reacomodamiento del movimiento sindical en la interna del peronismo nacional y provincial. Dante González, líder del Sindicato del Petróleo y Gas Privado en Mendoza, se mantuvo afuera de la estructura de la CGT hasta días antes de los comicios del domingo, cuando fue reelecto para cumplir un segundo mandato en Diputados de la Nación por el Frente para la Victoria.

Contando la continuidad de González en la Cámara Baja del Congreso, el movimiento sindical obtuvo en las elecciones mendocinas la misma cantidad de bancas que la joven agrupación La Cámpora, esto es un diputado nacional y dos legisladores provinciales. La comparación de los dividendos de la negociación previa al cierre de lista cae gorda en la constelación de gremios que componen la CGT adicta al gobierno local, porque entre estos se considera incomparable el aporte del sindicalismo con el de la agrupación de jóvenes que viene pidiendo pista en los poderes Legislativo y Ejecutivo del Estado mendocino, con fuerte apoyo de la Casa Rosada.

Pero la apuesta fuerte del gremialismo oficialista de cara al futuro inmediato es tomar posiciones claves en áreas determinantes de la gestión que iniciará Francisco Paco Pérez el 9 de diciembre al frente del Gobierno de Mendoza. Le apuntan principalmente a los Ministerios de Gobierno, Producción e Infraestructura (o de Obras y Servicios Públicos, como adelantó Pérez que dividirá la cartera que a él le tocó regentear durante los tres primeros años y medio del gobierno de Jaque).

Si bien la CGT no tiene demasiadas chances –de acuerdo a lo que se barajó desde el domingo en el seno del justicialismo mendocino- de poner un ministro, las expectativas de los líderes gremiales del oficialismo se centran en subsecretarías y direcciones de las tres o cuatro carteras antes mencionadas. Aunque, públicamente, los sindicalistas con voz autorizada para pedir por la cúpula de la central advirtieron que buscan influir la política de las áreas que dicen conocer y no cargos, lo cierto es que por estos días el interés está centrado en colocar hombres del movimiento en puestos claves.

Actualmente, la CGT controla la Subsecretaría de Trabajo, a través del abogado de la central Carlos Guiñazú, a quien lo asesora otro dirigente con espalda en la confederación de gremios afín al gobierno, Héctor Salcedo. Hasta hace unos meses, a través de Salcedo la CGT controlaba la Empresa Provincial de Transporte, pero perdió ese bastión al mismo tiempo que el gobierno de Jaque decidió que el Metrotranvía que se está por inaugurar será administrado desde ese ente.

Los dirigentes cegetistas mendocinos plantean que la situación provincial no se compara con la nacional y, al final de cuentas, niegan que esté roto el idilio entre el camionero Hugo Moyano y la presidenta Cristina Fernández. En Mendoza, la relación entre la CGT y Pérez es buena, a tal punto que el 17 de octubre el entonces candidato a la gobernación decidió pasarlo casi por completo con los dirigentes de la CGT, aunque después tuvo que modificar la agenda por el fallecimiento de Paula Giménez, hija del intendente de San Martín, Jorge Giménez.

Sigue Calcagni

En la CGT local no hay ninguna movida para intentar limar al titular del Sipemon, Rodolfo Calcagni, quien ocupa la Secretaría General de la central obrera a nivel provincial. Un integrante de la conducción cegetista bien posicionado en el PJ local y en la central obrera a nivel nacional aseguró a diariouno.com.ar que “no hay ninguna intención de cambiar los nombres de la conducción de la CGT Regional Mendoza”.

El líder de los choferes de micros tuvo un fuerte enfrentamiento con la cúpula provincial del peronismo por no ser tenido en cuenta entre los candidatos del Frente para la Victioria. Y terminó enfrentando al oficialismo partidario en la interna como aspirante a la Intendencia de Luján, candidatura que a la postre quedó para Carlos López Puelles.

Sin embargo, pasados los comicios internos Calcagni se fue sumando nuevamente como líder de la CGT a la estructura que comanda el Partido Justicialista y según los allegados al conductor de la central obrara, “ya está todo bien”, sobre todo con la fórmula Pérez-Carlos Ciurca, que asumirá el Ejecutivo el 9 de diciembre.
 

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