País
Lunes 12 de Enero de 2015

La desesperada pelea de unos padres por recuperar los restos de su hijo muerto en Chile

Pablo Zoraide falleció tras ser atropellado en el país andino en diciembre de 2013, su familia vivie en Tucumán y reclama el cuerpo. José, padre de la víctima, asegura que no tienen el dinero para el traslado y que el gobierno local le dio la espalda

La lucha de la familia Zoraide por repatriar el cuerpo de Pablo, que murió atropellado en Chile hace más de un año, no para. El deseo de darle el destino final a sus restos choca, sin embargo, con la imposibilidad económica. “Sin plata no se puede hacer nada”, lamentó su padre.

Pablo Zoraide cumplió 26 años el 15 de diciembre de 2013, y esa misma madrugada fue embestido por un vehículo en el sur de Iquique, en Chile, país al que había viajado tres años antes en busca de una mejor calidad de vida. Su familia, en Tucumán, había intentado convencerlo de que se quedara, pero su deseo de prosperar fue más fuerte. Según contó su papá, José, en un principio se mantuvo con algunas changas, pero tres meses antes de morir había conseguido trabajo en una pinturería.

“Él chateaba mucho y se fue para allá porque había conseguido hacer varios amigos. Yo le decía que no se fuera, pero lo que está hecho ya no se puede deshacer. Ahora lo único que quiero es que me lo traigan”, expresó.

Sin respuestas

La lucha de más de un año por repatriar el cuerpo aún no tuvo ningún resultado. En un principio les habían solicitado 21.000 pesos para el traslado, cifra imposible de conseguir para esta humilde familia. Por eso, le pidió ayuda al gobierno de Tucumán, pero la respuesta fue nula. “En ese momento les dije que quería que lo trasladaran de inmediato, porque después todos nos iban a dar la espalda. Y al final eso fue lo que pasó, porque ahora nadie nos atiende el teléfono”, dijo José y, de inmediato, lamentó: “Sin plata no se puede hacer nada. Si mi hijo fuera familiar de algún político, todo sería distinto”.

Fuente: Crónica

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