San Rafael
Domingo 13 de Noviembre de 2011

La Diócesis de San Rafael clausuró su año jubilar con la presencia del Nuncio Apostólico

Con la presencia de Monseñor Adriano Bernardini, la diócesis de San Rafael clausuró el año jubilar por las bodas de oro de su creación en una ceremonia que colmó la Catedral de San Rafael Arcángel.

Las actividades comenzaron en la municipalidad de San Rafael el domingo muy temprano donde el intendente local, Emir Félix, le hizo entrega a Mons. Bernardini de las llaves de la ciudad y lo declaró huésped de honor. Allí se produjo el saludo protocolar del gobernador de la provincia, Celso Jaque; de quien lo sucederá, Francisco Pérez y de los intendentes de General Alvear y Malargüe, Juan Carlos De Paolo y Juan Antonio Agulles, respectivamente, entre otras autoridades.

El nuncio apostólico, además de ser el representante del Papa en nuestro país, también ocupa el cargo máximo como decano del cuerpo diplomático de los Estado que tienen acreditados sus embajadores, de allí el trato protocolar que se le da por parte de las autoridades políticas en cada oportunidad que visita una diócesis.

Cumplida la actividad en la comuna, los participantes del encuentro se dirigieron caminando a la Catedral San Rafael Arcángel donde se cumplió el acto litúrgico, que en un principio se había programado en el exterior del templo, pero que la lluvia que se desató desde el sábado en horas de la noche obligó a la organización a trasladarlo dentro del edificio que se vio repleto de fieles, algunos de los cuales tuvieron que seguirlo en pantalla gigante desde el salón parroquial ubicado sobre calle Belgrano y otros a la intemperie.

Además del mandatario provincial, el gobernador electo y los tres intendentes estuvieron presentes el diputado nacional Omar Félix, el Director Nacional de Culto Católico, legisladores provinciales y concejales.

Concelebraron la Santa Misa el Arzobispo de Mendoza, Mons. José María Arancibia; su auxiliar, Sergio Buenanueva; el arzobispo de San Juan, Mons. Alfonzo Delgado ; Mons. Obispo de La Rioja, Mons. Roberto Rodríguez; Mons. Luis Urbanc ,Obispo de Catamarca, Mons. Pedro Martínez, obispo de San Luis y Mons. Jorge Lona, obispo emérito de la provincia puntana.

En su homilía el Nuncio hizo referencia a la unión existe entre la Iglesia de San Rafael con el Santo Padre Benedicto XVI y agradeció la tarea realizada por los obispos que pastorearon la diócesis desde su creación.

Puntualizado que para los creyentes la fe no es un hecho privado, sino que se debe testimoniar haciéndola contagiosa, comunicativa. Consideró que muchos católicos tienen ese don inutilizado por lo que los invitó a vivirlo plenamente y compartirlo, comenzando por quienes se tiene más cerca, para que la salvación sea como pueblo.

Dirigiéndose a los sacerdotes les propuso interrogarse acerca del uso que hacen de los sacramentos.
Invitó a los católicos del sur mendocino a agradecerle al Altísimo por las gracias recibidas en los 50 de Iglesia particular y “por el milagro de la vida y por la familia”.

Finalmente pidió una oración por el Sumo Pontífice, para que la Iglesia se mantenga unida en él.
Al culminar la misa se realizó la consagración de la diócesis al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, dejándose inauguradas dos imágenes alusivas en vitraux, en las puertas de acceso a la Catedral.

TAUSSIG: “HAY QUE PROFUNDIZAR LOS VALORES DE LA FAMILIA”

“Ha sido un año muy fecundo, de mucha gracia de Dios y bendiciones, porque ha sido un caminar profundo en la fe de todo el sur mendocino que ha permitido saborear la palabra de Dios, particularmente del libro de Tobías que profundiza los valores de la familia” expresó Mons. Eduardo María Taussig al evaluar el año del primer cincuentenario diocesano

El prelado que tiene jurisdicción eclesial en General Alvear, San Rafael y Malargüe remarcó que el libro bíblico de Tobías, donde aparece el Arcángel San Rafael, “es el manual de la familia cristina porque se interpela a los novios, los esposos, a los padres, a los suegros, que viven problemáticas como la de cualquiera desde el punto de vista del trabajo, el sufrimiento, la salud, la muerte, una fiesta de bodas o el gozo del amor”.

Se mostró satisfecho porque desde la convocatoria realizada en 2010 al Año Santo por las bodas de oro de su diócesis se pudo conformar el Consejo Pastoral Diocesano, que reúne a los movimientos laicales y representantes de las congregaciones religiosas, que será el responsable, de ahora en más de las actividades de animación y reflexión diocesanas.

Consideró que la publicación “Jubileo del sur mendocino” permitió descubrir la riqueza de las vidas parroquiales y comunidades, aportando la riqueza que cada una tiene del Evangelio, con belleza y frescura.

Convocó a los fieles y consagrados a seguir profundizando el mensaje de la Iglesia, con una vida plena de comunión, confraternidad y solidaridad, para llegar más eficazmente a los bautizados y personas de buena voluntad.

APOSTILLAS

. La persistente lluvia caída desde la noche del sábado hizo que no se pudieran colocar sobre la calle 4.000 sillas que habían sido rentadas para la ocasión.

. El nuncio y los obispos que participaron de la misa llegaron desde Buenos Aires, al finalizar la Asamblea de Conferencia Episcopal, en auto debido a que se suspendieron los vuelos por la ceniza del volcán Puyehue.

. Los cuatro coros diocesanos se unieron, bajo la dirección del Padre Catena, para brindando un marco artístico que emocionó a más de un asistente.

. Llegaron colectivos con fieles provenientes de los distritos sanrafaelinos, General Alvear y Malargüe, lo que permitió una importante representación de la totalidad de la diócesis.

. Mons. Eduardo María Taussig en todo momento se mostró exultante de alegría y agradeció y “su” clero y a los laicos que se comprometieron en la organización de las distintas actividades concretadas en el último año.

 

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