Más noticias
Lunes 25 de Enero de 2016

La dura experiencia de una sanrafaelina varada por los aludes en la ruta 7

La guía de turismo María Irene Godoy contó lo vivido en el camino a Chile el fin de semana. Denunció abuso de precios, destrato de funcionarios y gendarmes y falta de coordinación.

Los 20 aludes en la ruta 7, en el tramo que lleva a Chile, dejó 3500 personas varadas entre el sábado a la noche y el transcurso del domingo, entre ellas la sanrafaelina María Irene Godoy que contó a UNO San Rafael la mala experiencia que vivió en todas esas horas en la alta montaña.
La mujer, que es guía de turismo, explicó que el sábado junto a otras personas hizo una excusión a la alta montaña y al regreso quedaron varados en ese camino, por lo que “tomamos las cosas con calma tratando de mantener al grupo con ánimo y humor. Buscamos la forma de resolver la situación aprovisionando algunos víveres en Polvaredas, y sufrimos el primer golpe: el termo de agua caliente $20 y una gaseosa $80”.
Luego “empezamos a buscar alojamiento en Penitentes, Puente del Inca y las Cuevas y estaba todo ocupado e hicimos noche en el vehículo” y “en ningún momento se acercó gendarmería o la Policía o Ejercito a preguntar siquiera como estábamos a nosotros y las personas varadas, mayoría turistas, si necesitábamos algo o por lo menos informarnos el tiempo de espera, nada de nada”.
Dijo que “circulaban miles de versiones desde una tragedia de 7 muertos, hasta la caída de un ómnibus y de un pozo de 4 metros de profundidad, desinformación total, incertidumbre total”.
Añadió que a las 5 de la mañana decidieron volver por Chile pero Horcones estaba cerrado, al igual que el peaje. Además, “empezó a nevar y el túnel trasandino estaba con rejas del lado chileno. A las 8 de la mañana se abrió el túnel y al llegar a Libertadores empezó nuestra odisea. Fuimos humillados, maltratados por personal de migraciones chilenas que nos exigían documentación que mucha gente no llevaba porque no tenía previsto ir por Chile” y “con mucha soberbia nos contestaron que era problema de los argentinos y no de Chile”.
Además, “Gendarmería debía autorizar el pase del vehículo de turismo que no tenía habilitación para salir del país” y después de comunicaciones e idas y vueltas lo negaron. “Y la aduana chilena nos contestó que si no tenía el sello no autorizaba el ingreso a Chile, y el jefe de Gendarmería se mantuvo en su postura inflexible”.
El retorno
La mujer comentó que “a las 13 después de larga espera debimos volver a las Cuevas, donde gracias a la solidaridad de la gente del lugar pudimos comer y alojarnos hasta las 20.45 que por primera vez se acercó un gendarme, nos dijo que estaba habilitado un carril y debíamos bajar porque iba estar cerrado dos días”.
Finalmente “llegamos exhaustos a las 2 de la madrugada a San Rafael, con los turistas contentos después de haber vivido momentos muy difíciles y muy disconformes por la falta de decisiones políticas ante estas situaciones”.
Ante todo esto, María Irene Godoy criticó a los responsables del área al considerar que “el Turismo en Mendoza no sólo se hace en ferias y eventos con caras bonitas, sino tomando decisiones en momentos como estos de atención al turista, y dejar en alto el prestigio de Mendoza”.

Comentarios