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Lunes 06 de Febrero de 2017

La historia de Brenda, la primera árbitro originaria

Con solo 18 años, ya fue seleccionada para el panel de mujeres árbitros de la UAR. Pertenece a la comunidad qom y forma parte de una familia apasionada del rugby.

Brenda Camacho, una joven qom de 18 años, es la primera indígena seleccionada para arbitrar encuentros de la Unión Argentina de Rugby (UAR), lo que para esta formoseña que comparte la pasión por la pelota ovalada con toda su familia, con la que vive en el barrio Namqom, a solo 10 kilómetros de la capital provincial, es "un orgullo lleno de responsabilidades".

"Ella es la primera y única mujer originaria árbitro", dice Cristian Sánchez Ruiz, Director Nacional de Referato de la UAR. Brenda finaliza este año la escuela secundaria, pero se hizo tiempo para viajar y dirigir varios seven en Paraguay, Entre Ríos y Santa Fe, a donde se traslada junto a su familia, que ella define como "apasionada por la ovalada".

Su padre es entrenador, su madre juega rugby femenino, su hermana es soldado voluntaria e integra el plantel de Las Panteras del club porteño DAOM y su hermano Mauro es medio scrum de la primera división del club local de rugby Qompí.

Firme en sus convicciones, la árbitro de la UAR dice que no le molesta que le digan qom: "Nunca me sentí discriminada, ni me importa. Estoy convencida que se pueden cumplir sueños y objetivos con sacrificio y mucho esfuerzo".

"En la familia respiramos rugby y con mis compañeras hablamos en nuestro dialecto. Es una cosa común", agrega la referí, que valora las costumbres de su comunidad, donde conviven viviendas construidas por el Estado y una escuela de educación bilingüe ubicada sobre la ruta nacional 11, en las afueras de la capital formoseña.

Sánchez Ruiz, destacó "las ganas de aprender y la humildad" de Camacho que "sabe escuchar", además de las condiciones físicas y de observación de la joven que creció en un barrio donde no hay clubes de fútbol, pero curiosamente si conviven dos equipos de rugby. El dirigente contó que son seis las mujeres que integran el panel de referís de la UAR, aunque "son más las que se desempeñan a nivel provincial".

Brenda jugaba como medio scrum cuando tenía 15 años, pero decidió ser árbitro. "Eso me puso feliz por mi lado de la pasión, pero me desorientó como entrenador", dijo Hilario, el padre, que fue jugador y entrenador de Aborígen Rugby Club y hoy preside el Qompi Rugby Club, una institución nacida en 1999 "que no tiene sponsors, ni sede social. Solo tenemos una cancha prestada y dos haches", compartió mientras organizaba una venta de pollos para solventar los gastos de la entidad. Un dato para destacar es que Qompí RC se consagró el año pasado campeón del torneo Apertura de la Unión de Rugby de Formosa al derrotar en la final a Caza y Pesca por un agónico marcador de 17 a 16. El encuentro se levó a cabo en la cancha del Lote 68 y el campeón lo dio vuelta sobre el final.

El padre de Brenda evoca cuando años atrás a los indígenas no les permitían jugar al rugby. "'Con estos indios de mierda no se puede jugar', nos decían; no éramos aceptados. Esto fue un desafío y logramos la inclusión en base a nuestro trabajo. A nuestros jugadores les exijo que estudien, trabajen y se hagan los controles de salud", asegura Hilario, que vive a dos cuadras de la cancha.

A fines de febrero, las árbitros de la UAR están citadas a la concentración previa al Torneo Nacional Femenino de Rugby a desarrollarse en Córdoba.

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