San Rafael
Lunes 10 de Octubre de 2011

La historia de las bodegas, en un libro de María Elena Izuel

La presentación es el viernes 14 a las 20 en el Aula Magna de la UNCuyo, en Bernardo de Irigoyen y Luzuriaga. 

Detrás de toda bodega hay una historia familiar y detrás de cada una de ellas una serie de eventos históricos que marcaron a fuego la vida de las familias de bodegueros que iniciaron hace muchos años esta actividad en San Rafael.

Todas esas historias son las que rastrea y narra el nuevo libro de la historiadora y docente jubilada María Elena Izuel (69), titulado San Rafael: jornaleros, viñateros y bodegueros. El trabajo, que requirió tres años de investigación a su autora, se presentará el viernes 14 a las 20 en el Aula Magna de la UNCuyo, en Bernardo de Irigoyen y Luzuriaga.

La historia de la viticultura y vitivinicultura de San Rafael inundan este valioso trabajo de la reconocida historiadora.
“Cada libro es un parto y es un hijo, éste es el tercer libro y trata sobre los orígenes de la viticultura y de la vitivinicultura, la investigación la cifré en las primeras bodegas y he llegado a la conclusión de que en San Rafael todos los que llegaron, salvo algunos que vinieron con dinero, llegaban como peones, como jornaleros”.

Izuel precisó que al llegar los inmigrantes trabajaba toda la familia y cuando podían juntar un poco de dinero, ya que no gastaban prácticamente nada, se compraban un pequeño terreno, de 3, 4 o incluso 10 hectáreas, y “ahí plantaban viñedos que conseguían de los patrones, por ejemplo Iselín les dio a los peones ramitas, estacas y ellos hicieron sus viñedos”.

Por entonces el vino era patero, natural, como se acostumbraba en esa época. El sabor era muy especial y agradable.

Quien compre el libro encontrará la historia de la vitivinicultura y de las bodegas locales, y detrás de eso la de cada familia que empezó de cero a armar su emprendimiento.

María Elena contó que “eso es lo maravilloso que me ha pasado con este libro, me he enterado de cada historia de familia que son novelas, pensar en cada pareja que llegó con una mano atrás y otra adelante; no tenían dónde parar y empezaron a trabajar en un ranchito hasta que crearon una bodeguita, otros venían a invertir y conocen a una jovencita en el barco y se enamoran”.

Izuel señaló que de las familias pioneras de la viticultura local, muchas perduran. Tornaghi y Goyenechea son quinta generación. Por otra parte, consignó que según un libro inglés de 1910, en San Rafael en esa época existían unas 200 bodegas. Eso y mucho más se podrá encontrar en un libro muy interesante que rescata historias locales.

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