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Jueves 20 de Octubre de 2011

La Justicia permitió que los presos de Mendoza voten por primera vez para gobernador este domingo

Habrá mesas en las cárceles de la provincia para 700 empadronados. No utilizarán boletas sino planillas. Lo autorizó la Cámara Nacional Electoral de Buenos Aires tras un recurso judicial presentado por una ONG local.

Por Alejandro Gamero
agamero@diariouno.net.ar

En la cárcel, Cristina ganó con el 90% de los votos en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias y el radicalismo no sacó ni un solo sufragio. En la cárcel no se corta boleta porque no se vota con esa papeleta ni listas sábanas, por lo tanto tampoco existe el efecto arrastre que posiciona a los candidatos de Cristina, pero históricamente el peronismo suele ganar cómodo. En la cárcel, este domingo los presos sin condena votarán por primera vez a gobernador y vice de Mendoza.

Un reciente recurso judicial presentado por la Comisión Latinoamericana de Derechos Humanos (CLDH), ONG mendocina cuyo referente principal es el penalista Ignacio De Casas, logró el 26 de setiembre último que la Cámara Nacional Electoral de Buenos Aires resolviera, en una sentencia emitida por los jueces Rodolfo Munné, Santiago Corcuera y Alberto Dalla Vía, que los detenidos sin condena de Mendoza voten por la primera magistratura. Y eso es lo que ocurrirá el próximo domingo. A la ya tradicional votación para los cargos a presidente de la Nación y diputados nacionales que se realiza desde el año 2006 en todas las cárceles, en la que pueden votar los procesados (detenidos sin condena) se agregará la categoría de gobernador.

El director del Servicio Penitenciario de Mendoza, Sebastián Sarmiento, precisó a Diario UNO que “el domingo habrá cinco mesas disponibles en toda la provincia: dos en el penal de calle Boulogne Sur Mer, una en el penal San Felipe (detrás de este), una en la cárcel de San Rafael y la restante en la Unidad 3 de mujeres en El Algarrobal”.

Sarmiento señaló que “estarán habilitados para votar poco más de 700 presos sin condena” pero aclaró que “no todos lo harán, porque dentro de las cárceles es un acto absolutamente intrascendente”. Al respecto dijo que “en las PASO votaron unos 280 detenidos; el resto, que tenía la obligación como cualquier ciudadano, optó por no hacerlo y no votó. Si así lo deciden nosotros no podemos llevarlos por la fuerza. En todo caso luego la Justicia aplicará la sanción correspondiente por no haber cumplido con ese deber cívico”.
El funcionario explicó que “esto pasa fundamentalmente porque las elecciones se hacen los domingos, día de visita familiar, y la mayoría de los detenidos no ceden ni media hora del encuentro con su familia para ir a votar”. Agregó que “además se nota un fuerte desinterés de la población”.


Lista única
Empero, están los que sí van a votar y para ellos se habilitan mesas que tienen como autoridades a quienes habitualmente son docentes de la Dirección General de Escuelas que prestan servicios educativos en las penitenciarías.

El procedimiento no es igual al de las mesas en las que vota el resto de la ciudadanía. En el cuarto oscuro de los presos no hay boletas con listas sábanas sino una lista única, con todos los candidatos representados por todos los partidos a los que pertenecen en un cuadro de doble entrada. Los internos, toman la lista y con una lapicera eligen al candidato. Luego la ponen en el sobre y vota.

Hacerlo así no es experimental, obedece a que no hay fiscales de mesa –representantes de los partidos que ejercen el control de los comicios– disponibles. Por la misma razón tampoco se hace el escrutinio (el conteo de los votos) en el lugar, sino que una vez cerrada la mesa se sella la urna y es trasladada con los votos en su interior a la Secretaría Electoral.


El fallo de la cámara nacional
La resolución del tribunal ante el reclamo de CLDH indica que “esta cámara encuentra pertinente colaborar con la adopción de medidas tendientes a posibilitar el sufragio de los detenidos sin condena de Mendoza exclusivamente respecto de la categoría de gobernador, por imposibilidad material de organizar una elección de esa naturaleza por subdivisiones electorales en ausencia de la pertinente reglamentación”.

La última línea es central para entender por qué los presos no pueden votar para otros cargos locales como legisladores provinciales, intendentes o concejales.

Cuando la Corte de la Nación habilitó a los procesados a ejercer su derecho al voto, que sólo se les niega a los condenados de más de tres años de pena, abrió esta posibilidad bajo la condición de que el Poder Ejecutivo reglamentara cómo serían representados los distritos electorales, distribución natural por la que se eligen los legisladores.

Para el caso de las provincias estimó que éstas también tenían que tener su propia reglamentación, que hasta ahora Mendoza no tiene. Aun así habilitó las de gobernador porque el cargo a elegir representa un distrito único (en este caso Mendoza) y no importa en qué departamento están domiciliados los detenidos o en cuál están alojados a disposición de la Justicia.
 

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