Política
Martes 27 de Diciembre de 2011

La ley chilena impide a Interpol detener por su cuenta al ex juez mendocino Otilio Romano

A diferencia de Argentina, en el país trasandino el organismo policial internacional necesita una orden de la Corte Suprema de Chile para poder apresar a cualquier persona en ese territorio.

Por Alejandro Gamero
agamero@diariouno.net.ar

Un tecnicismo legal, ni más ni menos, es lo que le da hoy al ex juez mendocino Otilio Roque Romano la posibilidad de permanecer en Chile con una orden de captura internacional y que Interpol no pueda mover un dedo para detenerlo.

Así lo confirmaron a Diario UNO desde Interpol Chile, donde explicaron: “Las leyes chilenas impiden que Interpol pueda detener a cualquier persona que figure en la pantalla con pedido de captura, si no hay una orden judicial. Nosotros acá necesitamos una orden de la Corte Suprema para hacerlo”.

El ex magistrado, destituido por el Jurado de Enjuiciamiento en Buenos Aires hace unos 10 días, sin fueros que impidan su detención y procesado en la Justicia Federal mendocina por participación primaria en un centenar de violaciones a los derechos humanos, está en el vecino país desde el 27 de setiembre aguardando que Chile le responda si lo considerará un refugiado político para obtener protección y evitar la detención.

Sin embargo, aun con ese trámite en marcha, Romano podría ser detenido atendiendo al pedido de captura efectuado por la Argentina, pero eso sólo sucedería cuando ingrese a la Corte de Chile la solicitud de extradición y este tribunal tome una decisión al respecto.

Es por ello que, a pesar de que el pedido de captura internacional fue librado por el juez federal Walter Bento de forma inmediata tras la destitución, todavía no se activa ningún mecanismo para restringir su libertad.

Desde Interpol Chile aclararon: “Aquí no es como Argentina o en Perú, que apenas aparece el pedido de captura con el alerta rojo en la pantalla son detenidos en cuanto se los detecta. Acá la leyes no lo permiten y se debe esperar que el trámite de extradición ingrese a la Corte nacional (de Chile). Ellos son los que lo analizan y nos ordenan a nosotros que hagamos efectiva la detención”, afirmó una fuente de ese organismo que prefirió no ser identificada.

La extradición es una solicitud formal de país a país, que debe iniciar la Justicia que libra la captura, en este caso el juez Bento, pero que una vez confeccionada debe ser enviada, en este caso a Chile, a través de la Cancillería argentina, que es la encargada de las relaciones diplomáticas.

Cuando ese pedido ingrese formalmente a la Cancillería chilena, esta debe enviarlo a la Corte Suprema de ese país, que es la única que se encarga en responder los pedidos de extradición.

Será entonces cuando la Corte de Chile, que hace pocos días entronizó al frente de la presidencia del máximo tribunal a un magistrado pinochetista que ha favorecido a militares acusados de violaciones a los derechos humanos, decidirá a través de uno de sus jueces si le ordena a Interpol que detenga al ex juez Romano para iniciar el proceso formal del juicio de extradición.
 

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