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Domingo 13 de Noviembre de 2011

La mayoría de los chicos que huyeron de sus casas lo hizo por problemas familiares

El 85% de los adolescentes buscados en el país tiene entre 13 y 17 años. El 70 por ciento de esa cifra corresponde a niñas que deciden escapar por los abusos o la violencia en su propio hogar.

Carina Scandura
uno_mendoza@diariouno.net.ar


Faltaban pocos días para que Celeste cumpliera los 15. Había canjeado su fiesta por una cena porque ella en realidad quería su propia computadora. Celeste estaba en 9º año en su escuela de La Paz. Era una buena alumna, como la define su mamá. No salía a bailar y sólo se juntaba con sus compañeras del colegio... o al menos eso pensaban sus padres.

El almanaque indicaba que era viernes 8 de julio de 2011. Hacía frío cuando Celeste pidió permiso para ir al cíber a buscar material para un trabajo y así adelantar tareas para disfrutar a pleno sus vacaciones de invierno. Nada hacía suponer que cuando salió ese día a las 15.30 sus papás no la volverían a ver.

“Tenía que regresar alrededor de las 18.30 y como no llegó salimos a buscarla. Primero salí yo, luego mi esposo, y después fui a su habitación y advertí que faltaban cosas de los cajones”, recuerda Nora Maturano de Orozco, la mamá de Celeste.

A las pocas horas una compañera de colegio dijo que ella había comentado que esa tarde viajaría a San Luis junto con su familia. En parte decía la verdad, porque Celeste decidió irse a la vecina provincia, pero sola. Desde entonces nada más se supo de ella.


Rebeldía por límites
Desde que comenzó a funcionar, en el 2003, el Registro Nacional de Personas Menores Extraviadas recibió cerca de 19 mil denuncias de desapariciones. “La temática nos muestra que el 85 por ciento son adolescentes de entre 13 y 17 años que se van de sus propias casas por su voluntad. Además 7 de cada 10 chicos de los que se van corresponden a mujeres”, dijo Esteban Díaz Bordaberry, asesor del registro.

“Hay una cuestión de género –explica– dado que en algunos casos la rebeldía por límites surge porque a las chicas las controlan más que a los chicos. En general tantos unos como otros sufren de abusos, violencia intrafamiliar y por eso deciden irse”.
Las investigaciones policiales detectaron que Celeste Orozco ya se había escapado tres o cuatro veces de su casa para salir. Fue vista en fotos de Facebook bailando en la disco paceña Barako New Site en compañía de una joven que teóricamente no era de su entorno.

“No es que no la dejáramos salir, en realidad no nos pedía permiso para ir a bailar o algo por estilo porque no era de salir”, dice con un tono amargo y sin resignación la mamá, Nora.

Otro dato a tener en cuenta es el que confirma Liliana Sánchez, titular de Missing Children en Mendoza: “De noviembre a marzo hay un incremento de chicos que se van por voluntad propia. Generalmente por problemas de escolaridad, porque saben que van a repetir o se llevan muchas materias”.

Desde el Registro Nacional, Díaz Bordaberry precisa que cuando se encuentran con un caso de huida por problemas intrafamiliares primero hacen el diagnóstico para saber qué expulsó al menor de la casa y luego realizan una derivación.

“No siempre la derivación es a una familia ampliada, porque hay que ver la comodidad del chico y de esa familia. Buscamos trabajar con el sistema de protección de derecho y muchas veces nos apoyamos en organizaciones no gubernamentales”, detalla el funcionario.

Hijos, el botín de guerra
El 15 por ciento de los menores extraviados que figuran en el Registro Nacional se trata de denuncias en las que uno de los padres se llevó al niño.

“Hay muchos casos de menores denunciados en Mendoza porque se los lleva el papá o la mamá”, asegura Ricardo Irazábal, el jefe de la División de Búsqueda de Personas de la Policía de Mendoza.

Walter Castro relata a UNO que la madre de su hijo, Ivana Amaya, se fue con su hijo Lucas, de 3 años, el 19 de abril de este año y nunca más lo volvió a ver.

“Ella se fue con su pareja, Duilio Gélvez, y con mi hijo. Sé que por Facebook le ha dicho a su familia que Lucas está bien y que en algún momento va a volver, pero ni siquiera sé dónde está mi hijo”, dice desesperado.

“Los chicos de meses a 12 años no tienen fuerte la personalidad y terminan siendo botines de guerra de los padres que se están divorciando o separando. El castigo porque no pasaste plata es ‘no te dejo ver a los chicos’, y la respuesta es hacer la denuncia por extravío cuando en realidad debería ser de impedimento de contacto”, ejemplifica Esteban Díaz Bordaberry.

CONSEJOS PARA PREVENIR EXTRAVÍOS O DESAPARICIONES
Bebés y primera edad
- No permitir que ningún extraño tome a su bebé en la calle.

- Cuando pasea al bebé en cochecito, siempre es conveniente orientarlo para ver continuamente de frente al niño. No es aconsejable circular con el bebé mirando hacia delante porque facilita el accionar
de los ladrones.

- En una plaza hay que estar atento al niño y no perderlo de vista, sobre todo si el menor es travieso y suele correr mucho.

- No bordar el nombre del niño en el delantal del jardín; personas extrañas pueden llamarlo por su nombre y hacerle creer que son conocidos.

Chicos y adolescentes
- Constantemente háblele a su hijo sobre el amor hacia él, que recuerde que los padres están para apoyarlos y ayudarlos en las distintas etapas de su vida y ante las crisis quepueda ir experimentando.

- Enseñe a sus hijos que si están en un lugar público y de pronto se separan, que no deambulen buscándolos. Deben acercarse a un guardia de seguridad o a algún negocio y decirles que necesitan ayuda para encontrar a su mamá o papá.

- Obtenga referencias sobre las personas que cuiden a sus hijos mientras usted trabaja o cuando sale de paseo.

- Esté atento cuando un adolescente o adulto presta demasiada atención a su hijo o hija o les hace regalos impropios o caros.

- Enseñe a sus hijos que nadie debería acercarse a ellos o tocarlos de una manera que los haga sentir incómodos. Si alguien lo hace, ellos deben contárselo inmediatamente a usted.

- Enseñe a sus hijos que nunca suban a un auto o que vayan con alguna persona a menos que ustedes les hayan dado permiso.

- Si alguna persona adulta necesita ayuda o información, no debe pedírsela a un chico, debe pedírsela a otro adulto.

- Enséñeles a gritar y defenderse en caso de que alguien los quiera llevar por la fuerza. Que griten: ¡este hombre (o mujer) no es mi padre (o madre) y está tratando de llevarme!

- Sus hijos no deberían ir solos a ninguna parte; dígales que siempre se movilicen con un amigo.

- Si alguien quiere sacarle una foto a su hijo o hija, primero debe pedirle permiso a usted. Que su hijo no acepte que le saquen fotos sin permiso.

- Tenga una comunicación efectiva con su hijo o hija. Permítales hablar libremente sobre lo que les gusta y lo que no les gusta, sobre sus amigos y sus sentimientos.

 

Discapacitados mentales
- Siempre debe llevar una identificación (nombre, teléfono y dirección).

- Se le debe explicar que lo primero que debe hacer cuando se siente perdido es mostrar esa identificación.

- Es esencial transmitirle que en caso de perderse nunca es su culpa, para no quitarle seguridad en sí mismo.

- Siempre debe solicitar ayuda: o acercarse a un policía (enseñarle a reconocer el uniforme como reconoce el colectivo que toma habitualmente) o si llega a la terminal pedir ayuda allí para que lo lleven a la comisaría.
 

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