Más noticias
Viernes 21 de Octubre de 2011

La ministra de Defensa de España dijo que "no hay nada que negociar con los terroristas de ETA"

El día después de que la banda anunciara el cese de la violencia, pero no dijera nada de dejar las armas ni de disolverse, la funcionaria consideró que "es el principio del fin" de la historia de la banda.

La ministra de Defensa de España, Carme Chacón, afirmó este viernes que “no hay nada que negociar con ETA” tras el “cese definitivo” de su actividad armada anunciado en la víspera después de medio siglo de lucha por la creación de un País Vasco independiente.

“No le debemos nada a ETA y nada político tenemos que negociar con la banda terrorista", remarcó Chacón, quien además defendió que el final de la banda se produjo "sin ceder un punto de sus exigencias".

Asfixiada por la policía y por la pérdida de respaldo social, ETA hizo público el jueves un histórico comunicado en el que anunció el fin de su actividad armada al tiempo que pidió a los gobiernos de España y Francia que abran un proceso de diálogo para resolver las “consecuencias del conflicto”.

El día después, la ministra del gobierno socialista sostuvo en entrevista con TVE (Televisión Española) que es “razonable” que haya dudas sobre el comunicado, pero “creo que es el principio del fin”.

Asimismo, Chacón reclamó "consenso y unidad" al gobierno y al Parlamento que salga de las elecciones del 20 de noviembre para gestionar la nueva situación "todo dentro de la ley".

Después de conocer el anuncio de ETA, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, no se pronunció sobre un eventual diálogo y dijo que sería el próximo gobierno el que "conducirá la nueva etapa".

En tanto, la funcionaria socialista indicó que el comunicado de ETA es una “liturgia” en la que la organización separatista tenía que “envolver una rendición”, para después recordar los sucesivos golpes policiales a la cúpula del grupo armado que llevaba más de dos años sin atentar en suelo español.

De cara a los futuros pasos, Chacón reclamó “prudencia”, ya que “tras cuarenta y tres años de terrorismo” -la primera víctima fue en 1968- hay que “diseñar una hoja de ruta con consenso y no en caliente; con memoria y reparación a las víctimas que vivieron en una sociedad amenazada”, subrayó respecto al daño causado por ETA.

En los 52 años de historia activa, ETA se cobró la vida de 829 personas.

Comentarios