País
Martes 29 de Marzo de 2016

La Nación mantiene su política de quita de subsidios a la electricidad

Desde la cartera de Energía señalaron que sólo se financiaría, a corto plazo, a algunas empresas de alto consumo, analizadas caso por caso.

El gobernador Miguel Lifschitz le pidió al ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, que no aplique los aumentos en los costos de la energía que le vende a la provincia de Santa Fe por el efecto negativo que viene trayendo sobre las industrias, el comercio, los servicios y los usuarios en general. Pero el gobierno nacional ratificó su política de retirar a los subsidios, y apenas se abrió a la posibilidad de analizar, caso por caso, algunas industrias de alto consumo eléctrico que en el mejor de los casos podrían conseguir una quita transitoria y gradual, que de todos modos terminarían pagando en los próximos meses. O el año que viene.

Para el caso de los usuarios residenciales se aplicará la tarifa tal cual la diseñó la nación. Aranguren reiteró un consejo a los usuarios: que ahorren electricidad.

La escalada brutal de las tarifas eléctricas que dispuso gobierno nacional impactó en la línea de flotación de varias actividades productivas, en especial en la provincia de Santa Fe. Sumada a la retracción de la actividad económica que se verifica en la mayoría de rubros, el punto de colapso parece estar cerca. Alertado por la gravedad del problema, Lifschitz apuró ayer una reunión con Aranguren en Buenos Aires, buscando parar las nuevas tarifas, posponer o al menos graduar su impacto negativo.

El objetivo es evitar que se espiralice un proceso que se ya insinúa nítido: la pérdida de puestos de trabajo que se verifica desde el inicio de enero en sectores del Estado nacional —según la estimación de organismos gremiales como la CTA de los Trabajadores ya supera los 100 mil casos—, y que ahora se despliega en franco avance en el universo de la actividad económica privada.

Lifschitz planteó una solución que consistiría en barajar y dar de nuevo en la aplicación del aumento, apuntando a un gradualismo que morigere el impacto en los bolsillos de empresarios, y también de los consumidores residenciales. Que si bien aún no han recibido las facturas con los nuevos precios, están a días de enterarse de qué se trata. Sin embargo, el ministro de energía se abrió a analizar la posibilidad de financiar los aumentos en la industrias de alto consumo.

Aranguren pidió hasta el próximo 7 de abril para dar una respuesta, luego de consultarlo con el presidente Mauricio Macri, en un viaje que compartirán a Estados Unidos en los próximos días.

"En principio las fundiciones" definió a LaCapital, Verónica Geese, titular de la Secretaría de Energía provincial, en referencia a qué industrias podrían ser alcanzadas con la financiación transitoria de los aumentos. Geese agregó: "Nosotros evaluaremos casos puntuales, luego elevaremos a la nación las propuestas. No estamos de acuerdo con establecer un parámetro general porque puede resultar injusto", señaló.

El punto de la preocupación del Ejecutivo provincial pasa, en estas horas, pasa por el angustiado reclamo de sectores de la industria metalmecánica, a los que suman, entre otros, dadores de servicios como hoteleros, comercios y hasta clubes.

De no prosperar una tratamiento específico ante el gobierno nacional para resolver la crisis que se avizora en Santa Fe, la política energética nacional continuará sin cambios. Tal cual lo anunció Aranguren ante más de mil empresarios en el predio de la Sociedad Rural de Buenos Aires el pasado 23 de marzo, la Casa Rosada avanzará en la actualización de las tarifas de luz, y en un par de semanas, de gas.

Aranguren explicó detalladamente, con gráficos expresados en pantallas gigantes, "con la nueva tarifa —que hoy espanta a los usuarios— estaremos cubriendo el 50 por ciento del costo real de la energía. Para el próximo cuatrimestre (mayo-agosto), cuando el costo de la energía, se prevé, volverá a incrementarse, las tarifas de hoy cubrirán apenas 1/3 del costo real de la energía".

Por si quedaban dudas, Aranguren avisó en ese mismo encuentro ante empresarios convocados por la Cámara de comercio estadounidense en la Argentina (AmCham, según sigla en inglés) que el objetivo del gobierno nacional es "terminar con los subsidios a la energía".

Luego de la reunión que se realizó en el sexto piso de Paseo Colón 171 de la Ciudad de Buenos Aires, Lifschitz —que además de Geese, fue acompañado por el ministro de la Producción, Luis Contigiani—, comentó a LaCapital que el gobierno nacional "está ratificando los anuncios que hizo en la campaña electoral, sacar los subsidios. Nosotros ahora vemos que algunos de los que solicitan se continúen con los subsidios tal vez acompañaron con el voto a éste gobierno".

El gobernador señaló también que el impacto de las tarifas eléctricas tiene un agregado negativo que se relaciona con el alto consumo de enero y febrero pasados, que fueron especialmente calurosos, y dispararon el uso de aires acondicionados.

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