Política
Martes 27 de Diciembre de 2011

La nueva directora del Independencia debutó con polémicas por su edad y porque le achacan "acomodo"

A Julieta Martínez (20) le critican que es muy joven para el cargo y que no tiene antecedentes artísticos. Comenzó a trabajar en ese teatro como acomodadora cuando tenía 17. En Twitter difundieron que su ascenso se debió a un romance con Fabricio Centorbi, ex titular de esa sala, lo que ella negó rotundamente.

Por Fabián Sevilla
fsevilla@diariouno.net.ar

La nueva directora del Teatro Independencia, Julieta Martínez, comenzó su gestión defendiéndose de las críticas -y dudas- que genera su edad: 20 años, y el que no tenga currículum previo en el mundillo cultural salvo haber trabajado en ese lugar desde que era adolescente.

Pero también tuvo que negar lo que se rumorea o transita por las redes sociales: que su llegada al cargo se deba a una relación que excede lo laboral con el ex director del teatro, Fabricio Centorbi, hoy mano derecha de la ministra de Cultura, Marizul Ibañez.

Cuando antes de asumir los nombres del gabinete del gobernador Paco Pérez eran un cúmulo de dimes y diretes, se comentaba que la idea era formar un equipo Sub 40, es decir con funcionarios que no pasaran esa edad. En el Ministerio de Cultura, eso se cumplió en la gran mayoría de quienes acompañan en su gestión a la ministra.

Sin embargo, llamó la atención la designación de Martínez, quien con 20 años fue oficialmente presentada como “asesora a cargo de la administración del Teatro Independencia”. Como datos de su perfil profesional, se informó que era técnica en Turismo y estaba especializada en Relaciones Públicas.
Pero su vínculo con el escenario mayor de la Provincia comenzó cuando ella tenía 17 años. Contratada por una empresa privada, se desempeñó como acomodadora, posteriormente Centorbi la ascendió a boletera y luego conformó el equipo de administración. En junio de este año, por un decreto del ex gobernador Celso Jaque, fue pasada a planta permanente del personal del teatro.

Ayer, a las críticas que recibió por su edad, la muchacha respondió que no se ha dejado afectar, “en cambio he preferido enfocarme en el proyecto que hemos pensado para el Independencia, como mejorar los servicios o ver cuales son las necesidades reales. Soy consciente de que soy muy joven y que también hay mucha gente preparada que está desde hace años no solamente militando sino también formándose académicamente y artísticamente, pero en este momento me toca a mí estar temporalmente a cargo del teatro y lo vivo con mucho entusiasmo y un fuerte compromiso”.

Desde el sector cultural apuntaron contra ella por no ser del “palo” y por que su formación no la valida para el cargo. “Eso es verdad –aceptó–. Pero desde chica he tenido una relación muy cercana al teatro, por ejemplo he hecho comedia musical, estuve en coros, he bailado tango. Tal vez no me hice un nombre en eso pero desde chica en mi familia me vinculó a lo cultural: mi abuelo toca el violín desde hace muchos años y siempre me llevaron a ver muestras de arte”.

Adelantó que sus planes “son continuar con los lineamientos con los que se venía trabajando en la gestión del director anterior, el señor Centorbi, como seguir con las producciones propias y darle cada vez más espacio a los artistas locales, siempre apuntando a mejorar la calidad de los espectáculos y el asegurar el bienestar de los artistas”.

En cuanto a la característica personal de su gestión, Martínez señaló que piensa en dotarla de “una impronta exclusivamente mía. Hay un equipo de Cultura que está trabajando y será ese trabajo, con lo que aporte cada uno de los que integran ese grupo, los que le den una impronta a lo que hagamos en el Independencia. Eso mismo ocurrirá con todos los organismos del Ministerio: ninguno tendrá una impronta particular, sino una misma bajada de línea para todos ellos de modo que lo que consigamos sea de una labor común”.

Con Fabricio “nada que ver”
Julieta Martínez comenzó como acomodadora del Independencia y tras pasar al área de administración, quedó como empleada de planta del teatro que ahora dirige.

La joven explicó que a través de una empresa a la que se terceriza el servicio de acomodadores, empezó a cumplir esa labor “porque siempre tuve un vínculo con el teatro. Además, cobraba $10 por cada noche en la que trabajaba, no tenía ningún contrato”.

Ayer, en Twitter especialmente, sobraban comentarios suspicaces que señalaban que el ascenso que tuvo dentro del Independencia se debía a una relación que mantiene con el ex director, Fabricio Centorbi, hoy subsecretario de Gestión Cultural del Ministerio.

Al respecto, Martínez remarcó que “no hay alguna relación de ese tipo con Fabricio. Somos muy amigos y hemos estado trabajando juntos, como ocurrió con todo el equipo que viene colaborando con él”. Y para disipar toda duda, remarcó: “Él ha tenido su pareja y yo la mía. Nada que ver”.

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