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Martes 11 de Octubre de 2011

La otra Venus

Una versión táctil de la bellísima obra de Botticelli fue inaugurada en la Galería de los Uffizi de Florencia. No están los colores, pero se pueden tocar sus rizos y sus senos en relieve.

Para que los ciegos puedan apreciar la célebre Venus de Botticelli las autoridades de la galería Uffizi, de Florencia, hicieron una fiel reproducción de la obra renacentista en bajorrelieve estampado en una resina especial.

Así, los ciegos pueden tocar su melena ondulada y los senos semidesnudos de la agraciada dama. Todo esto sucede desde el 5 de octubre en la sala dedicada al maestro del Renacimiento Sandro Botticelli (Florencia 1445-1510) en la Galería de los Uffizi, Florencia.

Con 60 centímetros de altura por 93 de alto, El nacimiento de Venus en tercera dimensión es mucho más pequeña que la obra original, aunque esto no le quita calidad expresiva. La aventura en la que se han embarcado los Uffizi no ha sido nada sencilla.

"Crear un relieve de La Venus implica una intervención que ha requerido un esfuerzo artístico e interpretativo importante. El resultado ha sido una obra que no pretende ser solo una copia, sino algo totalmente nuevo. Tiene la gran ventaja que agrega nuevos niveles de goce de la pintura de Botticelli", ha dicho la directora general de los museos florentinos, Cristina Acidini. Sin embargo, queda pendiente instalar unos paneles con información en braille, en inglés y en italiano que estarán disponibles, según Acidini, en un par de semanas.

"Todo esto me parece un sueño. Más allá de la altísima calidad del producto, apreciamos este gesto, que en el fondo es una forma de crear una sociedad que nos incluye", señala emocionado el presidente de la unión italiana de ciegos de Florencia, Antonio Quatraro. El sueño de Quatraro hecho realidad permite a miles de personas como él, que no ven, poder "disfrutar del patrimonio artístico".

 

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Tocar La Venus

Las manos finas de Quatraro han tocado La Venus varios minutos. Ha comprobado con gran placer y satisfacción el resultado. Preguntado sobre si en algún momento se aplicará color al bajorrelieve ha dicho: "Trabajar con el color no es fácil, se requiere encontrar el profesional adecuado". Por el momento sigue disfrutando la obra aunque carezca de las suaves tonalidades que plasmó Botticelli.

La Galería de los Uffizi hospeda otras obras en bajorrelieve y con textos en braille. La experiencia táctil de Florencia se extenderá a otros museos. Ahora serán traducidos a la tercera dimensión La Fornarina, de Rafael, que conserva el palacio Barberino, en Roma. Posteriormente le tocará el turno a otras obras del Palacio Real de Turín y el Museo Capodimonte de Nápoles aún no decididas.

Fuente: elmundo.es

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