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Jueves 22 de Septiembre de 2011

La primera querella en Mendoza por calumnias en Facebook tuvo un desenlace inesperado

Una periodista de San Rafael fue denunciada por un empresario, quien dijo haber sido injuriado por ella en la red social. Esta semana comenzó el juicio y el caso dio un vuelco sorpresivo ya que el denunciante consideró que se había quedado sin pruebas.

Por Leonardo Otmanendi

Una periodista de San Rafael fue denunciada por un empresario por calumnias e injurias. Éste la acusó por difamarlo en Facebook y el caso llegó a juicio. Pero a poco de iniciarse del debate ocurrió un giro inesperado.

El hecho y el proceso judicial habían generado grandes expectativas en el Sur provincial, debido a que la contienda entre denunciante y denunciado fue muy comentada en distintos ámbitos. Esta es la primera querella en Mendoza por calumnias en las redes sociales y la segunda en la Argentina.

Bibiana Toledo es una trabajadora de prensa. Oscar Russo, un empresario sanrafaelino que también preside la Fundación San Rafael de Corazón. Según ella, se desempeñó durante 19 meses como locutora en Radio Latidos FM (93.7), emisora que pertenece al mismo hombre. Es decir, trabajaba para él.

El 15 de diciembre de 2010 Russo despidió a Toledo, quien juntó sus cosas y se fue, con su desocupación a cuestas. Mientras tanto, su ex empleador continuaba adelante con sus negocios vinculados —según detalló la acusada— a una financiera, a estaciones de servicios, al transporte de carga, a la venta de autos y a la explotación de dos albergues transitorios. 

Casi de inmediato, en el perfil de Facebook de la periodista comenzaron las publicaciones contra el empresario, en las que lo dejaban muy mal parado.

Durante meses fue posible leer en esa cuenta de la red social a la periodista despotricar contra el empresario. Pero, según ella, su perfil fue hackeado y por ello se dirigió el 22 de marzo pasado a la Legislatura provincial y denunció en la Comisión de Derechos y Garantías que alguien había tomado su perfil y desde ahí difamaban a Russo.

Una semana después, Toledo realizó una denuncia ante la Fiscalía Civil y de Instrucción el hackeo de su cuenta.

Más allá de lo judicial, la batalla continuó en Facebook. Defensores y conocidos del empresario, además de empleados de la Fundación, atacaron a la periodista, según le contó ella a diariouno.com.ar. Además, aseguró que le crearon una cuenta trucha en la que utilizaron sus fotos y datos.

Mientras se desarrollaban estos ataques, el 22 de abril le llegó una notificación a la periodista en la que le comunicaban que había sido denunciada por calumnias e injurias por el Oscar Russo. Éste ofreció como pruebas las publicaciones que aparecían en la página de Facebook que supuestamente le pertenecía a su ex empleada. Por su lado, ella le brindó a la Justicia las denuncias de usurpación de su cuenta.

Este martes comenzó el juicio en el Primer Juzgado Correccional de San Rafael. En el inicio del debate se le leyó a la periodista la acusación. Posteriormente y durante 45 minutos, la acusada hizo su descargo.

Transcurrido este trámite, fue interrogada por su abogado defensor y por el representante de la querella, el letrado Marcelo Romero. Posteriormente declaró como testigo un periodista quien aseguró que a su colega efectivamente le habían hackeado su Facebook.

Llegó el miércoles y el debate debía continuar. Pero hubo un giro. Antes que pasaran los testigos que estaban citados, el abogado de Russo pidió la palabra. Le dijo al tribunal que su cliente desistía de la querella porque después de haber escuchado la declaración de Toledo, más los elementos por ella aportados, no tenía pruebas para continuar con el juicio.

De este modo, el juez absolvió de todos los cargos a la acusada, dejando en claro que como sentencia será el empresario quien deberá pagar las costas.

Al consultar a Bibiana Toledo, la segunda persona en la Argentina querellada por el uso de las redes sociales y la primera en Mendoza, sobre la reflexión que le deja la situación que vivió, desde lo judicial hasta el “chusmerío” que todo esto generó, respondió: “Confió en la justicia, mi declaración fue larga y verídica. Jamás atacaría a nadie por Twitter o facebook y por ello mido cada palabra que publico. Creo que después de esta querella mi nombre quedara seguro”, destacó.

Y no se privó de hacer críticas: “Lo que más risa me da es que la justicia local tiene problemas más relevantes e importantes como para perder tiempo en estas cosas. San Rafael tiene varios delitos graves sin resolver, pero lo que me tocó me termina dando risa, aunque no deja de ser molesto para mí haber perdido valioso tiempo en esta querella absurda. Lo más triste de todo esto es que mi buen nombre salió en programas de televisión, en Facebook y demás, y ahora me interesa limpiarlo por los mismos medios. La segunda parte de este conflicto es iniciar una demanda por daños y perjuicios”, finalizó..

 

 

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