Política
Viernes 29 de Enero de 2016

La visita de Mauricio Macri a Mendoza dejó gusto a poco para algunos

Lo breve de la estadía y de los anuncios que Mauricio Macri trajo al sector viñatero desorientaron a los pequeños productores.

La visita a Mendoza del presidente de la Nación, Mauricio Macri, dejó preocupados a los pequeños productores vitivinícolas, apremiados por estar viviendo una situación económica muy difícil desde hace, por lo menos, dos años.
El primer mandatario anunció escuetamente que llegaría una ayuda para este sector. Consistirá –en una primera etapa– en el envío de $60 millones para Mendoza y $15 millones para San Juan.
 
El dinero se destinará a la compra del sobrestock vínico que Mendoza viene arrastrando desde el 2014 y que se compone de 200 millones de litros.
El Instituto Nacional de Vitivinicultura será el encargado de administrar la operación. Es probable que en febrero lleguen otros $25 millones. Por lo demás, no hay más precisiones ni detalles.
El encuentro con los productores, que duró apenas unos minutos, produjo una gran desazón ya que esperaban al Presidente desde temprano, y a pesar de que el ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, brindó algunas explicaciones, los pequeños productores se enojaron y mucho.
"La solución es que el Gobierno nos compre la uva, el vino sobrante no lo tenemos nosotros, lo tienen los que hacen negocios", gritaban algunos cooperativistas que pedían que se los escuchara.
Pero Macri desapareció pronto de la finca de Roberto D'Ulivo y se fue a visitar a un amigo de Facebook.
El reclamo a Cornejo y Montero
"¡Señor gobernador; Laura, Laura querida, compren la uva! ¡Esa es la solución, no comprar el vino, el vino lo tienen los que hacen los grandes negocios! Para nosotros, los pequeños productores, la solución es que nos compren la uva!". A los gritos, y abriéndose paso en el tumulto de gente que acorazaba a Mauricio Macri, un productor de la zona del Algarrobal buscaba hacerse oír a como diera lugar.
De repente, desde el fondo de la multitud, otro productor, Alberto Valdés –de la Asociación de pequeños productores del Este, grupo de 35 trabajadores viñateros que llegaron hasta El Borbollón con la esperanza de ser escuchados por Macri– decía muy ofuscado: "El excedente vínico lo tienen los grandes, nosotros los productores no lo tenemos. Les van a pagar tres pesos el vino a ellos, y a nosotros nos lo van a pagar a 1,50. Esto no nos sirve".
El gobernador Alfredo Cornejo se había referido a ellos durante su discurso.
"Queremos ayudar a los pequeños productores, muchos de ellos cooperativizados. Esta medida tiene por objeto tonificar el precio para beneficiar al productor propiamente dicho. Sabemos que hay mucho por hacer para que los que produzcan lo hagan con rentabilidad y valgan la pena el trabajo y el esfuerzo", manifestó el gobernador.
También Montero se refirió a los reclamos. "Esperamos que estas primeras medidas vayan recomponiendo los precios y después empezaremos a trabajar los costos con el Gobierno nacional, sobre todo los orientados a los pequeños productores. Sería bueno un régimen referencial, por ejemplo, impositivo, para las Pymes, que incluya las contribuciones patronales. Esto, porque el 68% de los costos de producción corresponden a mano de obra".
La idea de Montero es aliviar este costo para que se pueda contratar a más personal. "Estos son los puntos que poco a poco iremos consensuando con el Gobierno nacional, para mejorar en términos de rentabilidad, los ingresos por un lado y costos por el otro", aseguró.
La vice conoce del tema
"Laura querida, vos sos nuestra guía", le gritaba un productor a la vicegobernadora de la provincia, Laura Montero. Es que antes de ser la segunda autoridad provincial, Montero se desempeñó como ministra de Economía de Julio Cobos y conoce los pormenores de la problemática vitivinícola. Si bien durante el acto no tuvo espacio ni tiempo para dirigirse a la gente, más tarde Montero emitió un comunicado de prensa con su opinión sobre la ayuda a los productores y manifestó al respecto que intervendrá para que el dinero ayude a bajar los costos fijos del sector.
 
Un discurso corto que no convenció a productores
Empezó hablando de fútbol y terminó diciendo que "juntos, los argentinos somos imparables". Así fue el discurso del presidente de la Nación, Mauricio Macri en una finca del distrito lasherino de El Algarrobal, donde existe una cooperativa vitivinícola que lleva ese mismo nombre, y a la cual pertenece el dueño de la propiedad en la que se realizó el acto oficial, Roberto D'Ulivo.
 
Después de una serie de bromas acerca del Boca-River de mañana en Mendoza (ver Ovación), Macri se abocó a hablarles a los productores: "Creo que Mendoza tiene mucho para aportar en creación de trabajo y futuro. Hay que agregarles a los productores valor en origen, para que crezcan las economías regionales. Ahí es donde tenemos que invertir: en mejorar rutas, traer energía, en sacar el agua de donde sobra. Espero que esta ayuda que estamos trayendo hoy sea un puente a una situación en la cual este tipo de instrumentos no los necesitemos más porque habremos conquistado más mercados".
"Hay que demostrarle al mundo –continuó– lo valioso que es el trabajador argentino, por su capacidad y porque somos buena gente. Apostemos a emprender grandes desafíos. Los argentinos juntos vamos a ser imparables".
 
Lo cierto es que faltaron precisiones sobre el modo en el que el Gobierno hará que la ayuda le llegue a los pequeños productores y no a los que les compran a un peso cincuenta el litro de vino al productor, se stockean y luego se lo venden al Estado a 3 pesos el litro.
 
"Mendoza tiene mucho para aportar en materia de creación de trabajo. Hay que ayudar a los productores para que crezcan las economías regionales. Espero que este tipo de ayuda sea un puente que no necesitemos más, porque habremos conquistado más mercados" (Mauricio Macri , presidente de la Nación). 
 
-Desayuno en las viñas. Es cierto que el Gobierno de Mendoza está en un plan de austeridad absoluta. Sin embargo, la espera en la finca del Algarrobal fue amena. Hubo café, tortitas, agua y gaseosas. Lo sirvieron algunos voluntarios, con amabilidad y sencillez.
-De la finca a los medios. Tímido y de pocas palabras. Así se mostró el dueño de la finca, Roberto D'Ulivo. Muy querido entre los vecinos, que lo entusiasmaban a apoderarse de sus fama repentina, el productor habló con todos los medios que lo requirieron.
Fuente: Diario UNO

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