San Rafael
Viernes 25 de Marzo de 2016

Las bodegas de Francisco Lodi

Inmigrante. Decidió emigrar a la Argentina cuando escuchó hablar de América y de las posibilidades de lograr un mejor estilo de vida. Su progreso en San Rafael.

Francisco Lodi hablaba italiano y se consideraba italiano, pero en realidad había nacido en un cantón suizo ubicado en el límite con Italia, en 1884.
Cuando escuchó hablar de América y de las posibilidades de lograr un mejor estilo de vida, decidió emigrar a la Argentina y en un primer momento se instaló en Salta, pero no le agradó mucho y se trasladó a Mendoza.
Primeramente estuvo en San Martín, donde conoció a una joven italiana, de Údine, que había venido de paseo con sus padres.
Los jóvenes se enamoraron, él le pidió que se casaran y se quedara en la Argentina. La joven tenía tan sólo 16 años y les costó un poco convencer a sus padres, que no querían dejarla, pero finalmente al verlos tan felices aceptaron y se celebró el matrimonio: Francisco se casó con Catalina Sfredo.
El matrimonio tuvo 9 hijos: Héctor, Carlos (1903), Teresa, Ernesto (1909), Julio, Serafín, Roberto, Septimio y Víctor.
Se trasladaron a San Rafael, donde consiguió trabajo con don Melitón Arroyo, en Rama Caída. Las tierras eran incultas y estaban ubicadas entre la ruta 143 y la calle Gutiérrez.
Comenzó a trabajarlas como si fueran propias, realizó todos los trabajos previos que hacían los agricultores para poder regar y plantar. Las dejó niveladas, luego hizo los surcos y las acequias para que el riego llegara a todas partes,  trabajo que realizó con bueyes y cuando estuvo lista plantó viñedos y olivares.
Francisco era el encargado de todas las tierras y tenía a su cargo contratar a todos los obreros. Contaba como anécdota que en cierta ocasión había llegado un grupo grande de españoles a pedir trabajo, pero antes de cerrar el trato lo único que preguntaron fue: “¿Cuántos cigarrillos nos dejan fumar en el trabajo?”.
Por lo visto era lo único que les interesaba, ni el sueldo, ni la comida, sólo la cantidad de cigarrillos que pudieran fumar ¡Qué adicción!
Las tierras las dividieron en parcelas que se fueron vendiendo. Francisco compró también varias parcelas y las siguió trabajando hasta que tuvo los viñedos en producción, entonces levantó una importante bodega donde elaboró varios años.
Al principio lo hizo solo, pero después formó una sociedad con Rodolfo Castro Toro, quien era un enólogo muy importante en San Rafael.
Mudanza
En 1927 decidió vender, ya que  quería trasladarse más cerca del centro para que sus hijos pudieran asistir a la escuela. El edificio se transformó en la Cooperativa La Rafaelense.
Con el dinero de la venta adquirió tierras cercanas al centro para que pudieran asistir sus niños a la escuela. Muchos de ellos fueron profesionales.
Le ofrecieron una manzana en pleno centro, a muy buen precio, era a $ 0,40 el metro cuadrado, lugar donde luego se construyó el Banco de Mendoza.
La bodega en la Sarmiento
Sin embargo no la quiso, él quería tener también viñedos, de modo que adquirió en la zona de Balloffet, desde la actual calle Sarmiento por el Sur hasta la Iglesia de San Antonio, al Norte.
Por el Este llegaba a Los Franceses y Perú, lugar donde construyó su amplia casa para contener a sus hijos primero, y después también a sus nietos.
La casa era lindera con la bodega de León Guillemot, de la cual en estos momentos ya no queda nada.
Comenzó a construir la bodega en la esquina de las actuales avenidas Balloffet y Sarmiento en el año 1928, la continuó en 1929 y la terminó en 1930.
Era una bodega muy amplia con capacidad para 1.300.000 litros.
Fue enólogo de su bodega don Hugo Pilati, quien le enseñó mucho.
Después don Francisco se hizo muy amigo de Valentín Bianchi, a quien le enseñó secretos del proceso de la elaboración del vino. En cierta ocasión en que don Valentín estaba desesperado por el bajón en las ventas, le prestó dinero para salir del paso.
María Elena Izuel
Especial para UNO SR
marializuel@speedy.com.ar

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