En debate esp
Domingo 06 de Noviembre de 2011

Las ideas, las mujeres y ‘los pibes’

Por Nacho Rodríguez


Las encuestas previas a la elección del 23 de octubre coincidían en que Cristina Fernández sería reelecta ese día. Desagregadas, hablaban de que los jóvenes mayoritariamente se volcarían (como aparentemente sucedió) por la opción Cristina. Los jóvenes han sido un colectivo muy presente en el relato kirchnerista.

Los juicios por la Verdad, las políticas de ampliación de derechos civiles, la promoción por parte del Estado del debate político en todos los estamentos sociales y la inclusión efectiva de jóvenes en lugares expectables en las listas ‘k’ pueden estar entre las razones por las cuales ‘los pibes’ se sintieron mayormente atraídos por la propuesta del Frente para la Victoria.

Por el lado de la oposición sólo el socialismo –y algunos de sus socios del Frente Amplio Progresista- podían mostrar entre sus filas a jóvenes entusiasmados con la campaña aunque supieran que iban a perder la elección. De hecho, la militancia genuina no debiera pretender sólo ganar elecciones y mucho menos cuando uno es ‘pibe’.

El radicalismo tiene una juventud bastante ausente de las grandes decisiones partidarias y bastante poco presente en los espacios de poder que aun conserva el radicalismo: no abundan los jóvenes diputados o senadores nacionales por caso. El radicalismo sigue liderado por los mismos que hace años mandan, toman decisiones, se quedan con las bacas y le hacen pasar vergüenza electoral al partido. Quizá si pensaran en los jóvenes de verdad y les abrieran el juego podrían recuperar algo de la mística que supo tener un partido nacido de una revolución y que tenía posturas, justamente, radicales.

Las mujeres son otras de las muy presentes en el discurso presidencial y en la retórica oficial. Las amas de casa jubiladas sin aportes pero con indiscutible trabajo, la reparación de haberes jubilatorios –siempre lejos de lo justo pero bastante más dignos que otrora- y la política inclusiva a través de, por ejemplo, la AUH (asignación universal por hijo) son motivos que pueden haber contemplado las votantes que se volcaron por Cristina viuda de Kirchner en la última elección.

El FAP armó un binomio presidencial con un hombre y una mujer. Ni siquiera esa consideración tuvo el radicalismo para armar su fórmula. El partido fundado por Leandro Alem supo tener mujeres combativas e fuertemente ideologizadas como Florentina Gómez Miranda, recientemente fallecida. No hay figuras de peso en el radicalismo o no se las deja emerger. La diputada nacional María Luisa Storani tuvo hace unos días un discurso de una calidad humana e intelectual notable al defender el aborto legal y sin embargo no pareciera ser una figura en la que el radicalismo piense invertir a futuro.

En el relato kirchnerista también hubo lugar para las ideas. En el resto de los espacios políticos –en especial en el radicalismo- se hizo mayor hincapié en el ataque a la Presidenta o a alguno de los miembros del elenco gubernamental lo cual alejó bastante al electorado de las opciones alternativas al oficialismo que parecían, a juzgar por lo que propalaban en sus publicidades de campaña, poco atractivas y carentes de ideas y propuestas que hicieran al votante sentirse seducido a cambiar.

Las ideas, las mujeres y ‘los pibes’, elementos que cualquier partido político, en tanto motores de una Democracia sana, no pueden soslayar al pensar su presente y mucho menos su futuro. El desafío para la oposición en ese sentido es enorme.

Twitter: @NachoRodriguezJ
 

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