Mundo
Martes 14 de Julio de 2015

"Las robé en 1995 y no me han traído más que problemas", confesó un ladrón arrepentido

No fue la culpa. Tampoco un súbito deseo de hacer las cosas bien. Fue la suerte o, más bien, la mala suerte la que hizo que un ladrón devolviera su botín. Un hombre devolvió dos piedras milenarias que había robado de una ciudad antigua de Israel, tras padecer dos décadas de infortunio.
El curioso hecho ocurrió en Israel. La semana pasada, las autoridades del Museo de las Culturas Islamica y de Próximo Oriente de la ciudad de Beersheba hallaron en el patio de la institución una bolsa que contenía dos piedras. Las rocas tenían unos dos mil años de antigüedad y eran bolas de balista (un arma similar a una ballesta).
Junto a la bolsa, había una nota escrita en hebreo. “Estas son dos bolas de balista romanas de Gamla, procedentes de un barrio residencial a los pies de la colina. Las robé en julio de 1995 y desde entonces no me han traído más que problemas”, confiesa el ladrón anónimo que concluye su escrito con un pedido: “¡Por favor, no roben antigüedades!”.
La Autoridad israelí encargada de las Antigüedades detalló que en Gamla se hallaron unas 2.000 piedras de ese tipo, que solían ser usadas por los romanos contra los judíos que intentaban evitar la conquista de esa ciudad.

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