Mendoza
Viernes 18 de Noviembre de 2016

Le dieron 13 años por matar a su amigo sodero, que fue buscado durante meses

La Segunda Cámara del Crimen condenó a un hombre por el crimen de Mario Gómez. La víctima fue buscada durante meses y fue hallada quemada.

El homicidio del sodero Mario Gómez (53), quien estuvo desaparecido más de cinco meses, ayer llegó a su esclarecimiento con la condena de uno de los imputados que tuvo la causa. Un amigo de la víctima había confesado su autoría en el hecho y recibió la pena de 13 años de prisión. Hubo dos implicados más, con suerte dispar.

El tribunal de la Segunda Cámara del Crimen dictó sentencia a Fabián Monardez (46), luego de semanas de debate y declaración de testigos.

El sodero Mario Gómez fue visto por última vez el 28 de mayo del 2015, cuando salió en su camioneta Ford F100 para llevar a sus hijas al colegio. Ya esa noche no regresó a su casa del barrio Jarillal, en Las Heras.

Meses después, y sin noticias sobre este hombre, la investigación derivó en la detención de Fabián Monardez, su hija Yamila (23) y un amigo de ellos, Juan Carlos López (46).

Con las pruebas obtenidas y escuchas telefónicas, la fiscal Claudia Ríos imputó a los tres por secuestro coactivo. La hipótesis que tenían los detectives judiciales era que el sodero tenía una amistad con Monardez y había comenzado una relación amorosa con su hija. Esto generó enojo en su amigo, con quien también trabajaban en un taller.

Más allá de que esto es lo que se presumía, el móvil no se estableció con certeza ni siquiera en el juicio.

El 7 de octubre del año pasado una mujer que tuvo una relación amorosa con Yamila Monardez declaró y aportó el lugar donde habrían enterrado el cuerpo del sodero, en un lugar de El Borbollón. Allí fue la policía y encontró restos humanos que estaban quemados. Con cotejos de ADN, un mes después, se confirmó que eran de Mario Gómez.

Con el crimen consumado la fiscal cambió la imputación para los sospechosos y les endilgó el delito de homicidio premeditado. Sin embargo el juzgado de garantías decidió que Monardez y su hija debían ser juzgados por homicidio simple y Juan Carlos López por encubrimiento. Este último fue a juicio abreviado y condenado a un año.

Monardez antes del juicio había confesado ser quien mató a Gómez y desligó a su hija del hecho. Lo habría asesinado a golpes, quemó su cuerpo y luego ocultó los restos.

En el debate las partes determinaron que no había pruebas para condenar a Yamila y se ordenó que fuera liberada. Para su padre la fiscalía pidió 15 años, pero el tribunal lo condenó a 13 años.

-Últimos juicios. En la sentencia de este caso participó José Valerio, flamante juez de la Suprema Corte, que asumirá el cargo en diciembre. Mientras, sigue ocupando su lugar en el tribunal de la Segunda Cámara del Crimen.

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