Mundo
Martes 01 de Marzo de 2016

Llegó el "supermartes", una fecha definitoria para los candidatos

Elecciones primarias en los Estados Unidos. Tanto Donald Trump entre los republicanos como Hillary Clinton entre los demócratas compiten con una clara ventaja.

El multimillonario Donald Trump y la ex primera dama Hillary Clinton llegaron al "supermartes" de primarias de hoy como los amplios favoritos del Partido Republicano y Demócrata, respectivamente. Así lo indica una encuesta divulgada ayer, en vísperas de las votaciones y "caucus" en 12 Estados diferentes.

El republicano Trump llega más favorito que nunca a la crítica jornada, pero en un ambiente de guerra interna generalizada, al tiempo que Hillary Clinton busca consolidar su liderazgo entre los demócratas, donde la competencia está acotada solo a Bernie Sanders. Hoy, nada menos que 12 Estados realizarán primarias de los dos partidos, en una jornada que puede sellar la suerte de una candidatura. En total, serán escogidos el 19 por ciento de los delegados del Partido Demócrata y el 24 por ciento de los republicanos, siendo en este último caso que el porcentaje representa la mitad de delegados suficientes para ganar la candidatura. En otras palabras, el "supermartes" tiene mayor peso interno en el Partido Republicano que en el Demócrata.

Un sondeo de la CNN divulgado ayer indicó que Donald Trump llega a esta jornada crítica con nada menos que el 49 por ciento de intenciones de voto entre los republicanos, porcentaje superior al de todos sus adversarios sumados. El senador Marco Rubio es el más próximo adversario de Trump, con un lejano 16 por ciento. Rubio es el favorito del establishment partidario. El también senador Ted Cruz exhibe un 15 por ciento de apoyos, el neurocirujano Ben Carson en 10 por ciento y el gobernador de Ohio John Kasich, 6 por ciento. El liderazgo aplastante de Trump parece estar más allá de cualquier peligro.

Este escenario hace prever que la disputa interna entre los republicanos, que ya se había tornado áspera y repleta de ataques personales, podrá convertirse en el corto plazo en una guerra interna en el partido. En el último debate entre los republicanos, Trump, Rubio y Cruz se trabaron en interminables pugilatos verbales, y la recta final al "supermartes" hizo esa tendencia aún más abierta y franca. Ayer, en un acto, Rubio comparó a Trump con el estafador de Wall Street Bernie Madoff, y aseguró a sus seguidores que "le vamos a arrancar la máscara". Rubio criticó a Trump por el escándalo que estalló el fin de semana, cuando el multimillonario se negó a rechazar el apoyo que le expresara el grupo racista Ku Klux Klan (leer aparte). "No podemos ser el partido que nomina candidato a alguien que se niega a condenar supremacistas blancos", dijo.

Ayer, en un acto, Trump ridiculizó a Rubio por la forma en que transpiraba en el último debate, y afirmó que "no podemos tener este tipo de gente negociando con los chinos o con Putin".

Primaria más tranquila. Entre los demócratas, la situación parece menos turbulenta, en especial después de la aplastante victoria de Clinton sobre el senador Bernie Sanders en Carolina del Sur, el sábado pasado. La ex secretaria de Estado había iniciado la campaña como una favorita intocable, pero los dos primeros capítulos de la disputa (en Iowa y New Hampshire) dejaron ver que esa ventaja podría esfumarse. En las últimas dos semanas pareció que Clinton retomó el liderazgo y la confianza, justo antes de una jornada fundamental como la que ocurrirá el martes. Clinton llega con una ventaja sustancial en delegados partidarios: 551 a 85. De hecho, Clinton ya comenzó a dejar de lado a Sanders para ocuparse de su principal contrincante republicano, Trump. "No creo que Estados Unidos haya dejado de ser grande. Pienso que debemos devolver a Estados Unidos su unidad", dijo Clinton, en directa referencia al lema de campaña de Trump, "Devolver a Estados Unidos su grandeza".

El sondeo de la CNN halló que Clinton tiene a nivel nacional una ventaja de 55 por ciento a 38 por ciento sobre Sanders, aunque el promedio de todos los sondeos sugiere una ventaja de 49,6 por ciento a 40 por ciento, de acuerdo con el sitio web especializado RealClearPolitics.com. "Preciso que voten mañana, y que traigan amigos y familiares a votar", pidió ayer Clinton a sus seguidores.

Sanders admitió haber sido "aplastado" en Carolina del Sur, donde el 86 por ciento de los electores negros optaron por Clinton. El equipo de campaña de Sanders se concentró en Massachusetts, Minnesota, Oklahoma y Colorado, así como Vermont, estado al que representa como senador.

Según el sondeo de CNN, de los dos candidatos demócratas, Clinton es considerada la más preparada para resolver de forma efectiva los problemas del país, y la que mejor puede manejar las responsabilidades de ser comandate en jefe. Sin embargo, Sanders es visto como un más honesto y digno de confianza que la ex primera dama.

Los números de hoy. Hoy se celebran elecciones internas en 11 Estados (12, en el caso de los republicanos) y en el archipiélago de Samoa Americana (solo para los demócratas). En julio, ambos partidos celebrarán sus convenciones nacionales, en las que se elegirá formalmente a los dos candidados que competirán el primer martes de noviembre para ser el próximo presidente de los Estados Unidos. Hoy, en el "supermartes" están en juego 595 delegados de los 2.472 que habrá en la Convención Nacional Republicana, mientras que los demócratas se disputarán 1.004 delegados de los 4.763 que habrá en la convención. Hasta ahora Trump ha obtenido 82 delegados, Cruz 17, Rubio 16 y Ben Carson 4 delegados. Clinton ya suma 551 delegados y Sanders, 85.

Para ganar la nominación republicana el precandidato necesita lograr el apoyo de 1.237 delegados. Y para ser el candidato demócrata es necesario conseguir al menos 2.383 delegados.

El magnate tiene el apoyo del Ku-Klux-Klan

Donald Trump, que recibió el apoyo del grupo racista Ku-Klux-Klan, evitó distanciarse del ex líder del grupo, David Duke. Si bien en principio Trump rechazaba todo nexo con Duke, el domingo se mostró más cauto en una entrevista con CNN y no se distanció claramente de Duke. "No sé nada sobre Duke, ¿ok?", dijo únicamente. El republicano Marco Rubio aprovechó la oportunidad para distanciarse de Trump. "No podemos ser un partido que nomina a alguien que se niega a condenar a racistas blancos y al Ku-Klux-Klan", dijo Rubio, el segundo candidato con más posibilidades después de Trump. "Por favor, no me digan que no sabe qué es el Ku-Klux-Klan". El diario The Washington Post informó que el padre de Trump, Fred Trump, había sido detenido por un breve período de tiempo en 1927 por simpatizar aparentemente con el Ku-Klux-Klan. Donald Trump ha rechazado esa versión en el pasado. "Eso nunca pasó", dijo.

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