Policiales
Domingo 02 de Octubre de 2011

Lo juzgan por el abuso de su hijastra con retraso mental

Hoy la Primera Cámara del Crimen decidirá la sentencia de un hombre de 57 años acusado de abusar sexualmente de una menor de 15 años discapacitada que tenía a su guarda  

Un desgarrador caso de presunto abuso sexual llegará hoy a su fin cuando la Justicia dicte veredicto en el juicio contra un hombre de 57 años acusado de la violación de su hijastra, una menor de 15 años con retraso mental.

El debate finalizará este lunes en la Primera Cámara del Crimen, integrada por Rodolfo Luque, Ramón Pérez Pesce y Ariel Hernández. El fiscal es Norberto Jamsech. Los hechos habrían ocurrido en los últimos meses de 2009 y primeros de 2010. La acusación es por abuso sexual agravado por acceso carnal.

En los autos 15.779 consta que el acusado nació en Villa Atuel, tiene estudios primarios y es jubilado. Del requerimiento fiscal surge que S.R. (en esta nota no se brindan datos filiatorios para no identificar a la menor), que reside en Real del Padre, abusó sexualmente de la menor en el interior de la vivienda accediéndola carnalmente vía vaginal en al menos dos oportunidades hasta alcanzar la eyaculación.

Según se señala en el requerimiento fiscal, el imputado se aprovechó del retraso mental que padece la menor, el cual provoca que no pueda comprender el significado del acto consumado; además llevó a cabo tales acciones por medio de amenazas, venciendo la voluntad de la misma. Todo ello con el agravante de que S.R. es el encargado de la educación y la guarda de la menor.

El relato de la madre

En la valoración de la prueba la fiscalía dice que existen elementos de convicción suficientes para determinar la responsabilidad penal del encartado, entre ellos menciona la declaración de la concubina de S.R. ante el juzgado de familia.

Allí la mujer relata que con el hombre tiene dos hijas, una de 5 años y una beba de meses y que con ellos vive una menor discapacitada de 15 años.

Cuenta que su esposo se estaba bañando y ella escuchó que su hija decía “cochino, cochino” y que cuando se acercó la menor le dijo que el cochino era S.R., que le mostraba el pito, le había tocado la cola y le había elogiado partes íntimas.

La mujer dejó que llegara la noche y le preguntó a su hija qué era lo que pasaba con el padrastro. Fue en ese momento que la joven contó lo que el hombre le hacía.

El informe psicológico de la menor mostró el retraso mental moderado y que por haber ido a una escuela especial adquirió ciertas habilidades que le permiten dibujar, y si bien a nivel verbal presenta dificultades, expresándose con frases cortas, acusa a su padrastro de haberle hecho daño en sus genitales.

El informe agrega que la menor al contar los hechos presenta angustia con expresiones de asco, se tapa la cara e introduce sus dedos en la boca en señal de vergüenza y pudor.

Del examen surgió que presenta membrana himeneal desflorada con cicatrización en hora 3, 5 y 7, lo que indicaría que existió penetración.

 El tribunal de la Primera Cámara del Crimen tendrá en sus manos la decisión de si el acusado es responsable de esos actos o no.
 

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