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Viernes 16 de Septiembre de 2011

Los estudiantes chilenos acusaron al gobierno de romper el diálogo y volverán a la protesta

El ministro de Educación rechazó la principal de cuatro exigencias: paralizar la tramitación de dos proyectos de ley sobre educación enviados al Congreso, sin consensuarlos con ellos. La comunidad educativa llamó a un paro nacional para el jueves 22.

Santiago - Los estudiantes chilenos rechazaron la respuesta del Gobierno de acoger parcialmente sus exigencias para instaurar una mesa de negociación que destrabe un extenso conflicto y lo acusaron de romper la posibilidad de diálogo. 

Las protestas estudiantiles comenzaron a inicios de mayo en reclamo de los altos costos de la educación en Chile, que cuenta con uno de los sistemas educativos más privatizados del mundo tras las reformas aplicadas por la dictadura de Augusto Pinochet.

"El Gobierno vuelve a romper la posibilidad del diálogo", señaló el vicepresidente de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), Francisco Figueroa, al final de una extensa reunión que culminó la madrugada de este viernes en el vecino puerto de Valparaíso.

"Lamentamos profundamente que el gobierno se haya negado a entregar condiciones, la verdad mínimas, de sentido común, porque nosotros estamos dispuestos al diálogo", añadió Figueroa.

La tarde del jueves el gobierno anunció que acogía de forma parcial las condiciones que exigieron los estudiantes para iniciar el diálogo y los llamó a negociar cuanto antes.

Al responder públicamente a una 'contrapropuesta' de diálogo entregada el lunes por los estudiantes, el ministro de Educación, Felipe Bulnes, dijo que se rechazaba la principal de las cuatro exigencias impuestas: paralizar la tramitación de dos proyectos de ley sobre educación enviados al Congreso, sin consensuarlos con ellos.

Los proyectos consisten en rebajar desde 5,6% hasta 2% los intereses de un crédito privado avalado por el Estado al que recurren hoy los universitarios para pagar los aranceles, y en permitir la renegociación de la deuda para unos 110.000 estudiantes morosos. 

El Ejecutivo tampoco está dispuesto a adaptar el calendario escolar y universitario para que los estudiantes puedan recuperar las clases perdidas durante las movilizaciones.

"El gobierno ha hecho la apuesta de que el movimiento estudiantil está debilitado. No es así. Este movimiento tiene todavía capacidad de seguir en pie", agregó Figueroa, ratificando un nuevo llamado a paro nacional para el próximo jueves 22 de septiembre.

Fuente: Noticias Argentinas

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