Mundo
Viernes 28 de Agosto de 2015

Los estudiantes chilenos volvieron a sus reclamos y también retornó la represión en el vecino país

Están disconformes con el avance de una anhelada reforma educativa que lleva adelante el gobierno de Bachelet.

Miles de estudiantes salieron a marchar este jueves en las calles de Chile y pidieron profundizar una reforma educativa puesta en marcha con tropiezos por parte del gobierno de Michelle Bachelet.
Convocados a una “Marcha en defensa de la educación”, los estudiantes recorrieron gran parte del centro de Santiago, en una manifestación que arrancó en frente de la Universidad de Santiago y culminó con algunos incidentes entre la policía y estudiantes encapuchados. La represión también volvió a las calles.
En Santiago, de acuerdo con los organizadores, la manifestación reunió a unas 80.000 personas y las protestas repercutieron en ciudades como Valparaíso (oeste) y Temuco y Concepción, en el sur del país.
Después de dos meses sin protestas, los estudiantes volvieron a salir a las calles disconformes con el avance de una anhelada reforma educativa que lleva adelante el gobierno de Bachelet, quien ha debido modificar en varias ocasiones el alcance de los cambios.
“En un escenario que va cambiando semana a semana (la reforma) es muy difícil de abordar”, reclamó Valentina Saavedra, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH).
“Sabemos que es una reforma compleja, hay muchos intereses sobre la mesa y significa un cambio muy profundo de paradigma”, afirmó por su parte el portavoz del Gobierno, Marcelo Díaz.
Hace dos días, la nueva ministra de Educación, Adriana Delpiano, anunció que se pospondría hasta fin de año el ingreso al Parlamento de un proyecto sobre gratuidad universal.
Semanas antes, la propia Bachelet había anunciado modificaciones a otro proyecto de ley anunciado en mayo para instaurar la gratuidad a partir del próximo año a los estudiantes más pobres de la educación superior, como un primer paso a un beneficio que debería ser universal a partir de 2020.
Para encarar la reforma, ayer el gobierno anunció la creación de un Consejo consultivo, compuesto por profesionales ligados al ámbito de la educación que asesorará al gobierno en la “construcción de la nueva política para la Educación Superior” y participará “con sus observaciones a la generación del respectivo proyecto de ley”, de acuerdo a un comunicado del gobierno.
Los estudiantes chilenos buscan acabar con un sistema educativo que se mantiene como herencia de la dictadura de Pinochet, considerado uno de los más caros y segregados del planeta.

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