San Rafael
Sábado 25 de Abril de 2015

Los índices de morosidad en bancos locales son bajos

Panorama. En el Nación la mora en préstamos es de sólo el 1% y de 3% en tarjetas. Los datos del programa nacional PROCREAR.

  El uso  de la tarjeta de crédito y el préstamo personal como herramientas de financiación para comprar o viajar se ha vuelto indispensable entre las personas de clase media y media-baja
Es así que el cuidado de estos productos se volvió fundamental en estas épocas de inflación, donde la cuota ya tiene un interés fijo y se va licuando con el tiempo. 
Esta necesidad se refleja en los  bajos índices de morosidad que se registran en el mercado bancario y financiero local. 
Es así que en el Banco Nación, que posee una cartera de créditos personales superior a los $40.000.000 (con un promedio de $30.000 por cliente), registra sólo el 1% de atraso en el pago de las cuotas. 
La mayoría de los usuarios tienen cuentas sueldos y esto le permite al banco debitar el pago de los préstamos cuando se acreditan los salarios. 
En el caso de los créditos otorgados a clientes que no cobran su sueldo con la entidad, la morosidad crece un poco pero no es significativa, aclaró el gerente zonal, Julián Tarazaga.
Es que los problemas empiezan cuando hay una reestructuración de deuda y en algunos préstamos otorgados a sectores productivos o para giro comercial. 
En el rubro tarjetas de crédito la situación empeora un poco pero no tanto, porque los retrasos en el pago significan sólo el 3% de la cartera activa. Es que algunos se confían, agotan sus límites y después no pueden enfrentar ni siquiera el pago mínimo del resumen. 
Si bien la situación parece estar controlada, lo cierto es que la mayoría de los usuarios de tarjeta agotan rápidamente los límites otorgados, que significan el 80% de sus ingresos. Por ahora no hubo mayores problemas pero si la situación se complica por alguna inestabilidad, las luces rojas se pueden volver a encender.
  En este sentido, Tarazaga consideró que “el cliente bancarizado ha aprendido a utilizar los productos, los cuida porque les permite hacer compras que con efectivo no las podrían realizar”.
Esta situación parece contagiosa en el resto de las entidades bancarias, cuyos departamentos de cobranza parecen no tener tanto trabajo como a principios del 2000, cuando por la crisis económica muchas carteras tenían entre el 15 y el 20% de atrasos. 
Un dato significativo sucede con los préstamos hipotecarios del plan nacional PROCREAR, que por ahora no registran morosidad alguna. Es que la baja tasa ofrecida en este programa financiado con fondos del ANSES es una ventaja para no desperdiciar.
Por Marcelo Schmitt
unosanrafael2012@gmail.com

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