San Rafael
Domingo 03 de Enero de 2016

Los inicios de Valentín Bianchi en San Rafael

Pionero. El creador de la actual bodega, conocida en el país y el mundo, llegó de Italia como muchos inmigrantes a empezar de cero para crecer.

  “La pequeña bodega de los grandes vinos”. Así la denominó  don Valentín Bianchi. Tuvo un origen muy humilde y se ha convertido en una de los establecimientos vitivinícolas más importante de la zona.
Valentín Ángel Bianchi nació en el pueblito de Fasano, provincia de Bríndisi, Italia, el 1° de enero de 1887. Estudió para maestro, pero los sueldos eran muy malos, ya que la situación económica por la que pasaba ese país era pésima, entonces pensó en viajar a América, donde ya se encontraba su hermano Daniel, más precisamente en San Rafael. Le costó muchísimo decidirse, pues debía dejar lo que más amaba: su madre Constanza. Finalmente resolvió viajar, pensando que si trabajaba en América le podría enviar dinero. En 1909 llegó a la Argentina. Se alojó en el Hotel de Inmigrantes y después se dirigió a las oficinas del Ferrocarril, donde le informaron que en Mendoza hallaría trabajo.
Al desembarcar lo esperaba su amigo Ángel Sardella, que le mostró Buenos Aires, que lo dejó maravillado pues pensaba que era una aldea y se encontró una gran ciudad.
Tomó el tren para dirigirse a Mendoza y después de un largo viaje llegó a la estación donde  lo esperaba su hermano Daniel. Consiguió trabajo en el Ferrocarril por sus conocimientos matemáticos y su buena caligrafía, tal es así que al poco tiempo lo conocían como “el gringo de la letra bonita”. Hacía una letra estilo inglés perfecta.
En la ciudad de Mendoza se quedó unos meses y ya en San Rafael vivió con su hermano en una casa en calles Torres y Ortiz de Rosas, lugar donde luego construyó la primera bodega.
En esta ciudad continuó llevando la contabilidad de Ferrocarriles Buenos Aires al Pacífico.
Entró a trabajar en la bodega de su amigo Carlos Sardi, donde llevaba la contabilidad. Tuvo muchos amigos, en especial el doctor Schestakow, quien fue luego el médico de la familia y quien salvó a su pequeño hijo Nino cuando tuvo meningitis.
Tenía un caballo alazán al que quería mucho, que lo transportaba a todos lados. Se llamaba “El Chiche”, y ese fue el primer nombre que tiempo después le puso a su bodega.
Se casó con Elsa Pilati, italiana, quien había viajado con su madre y sus hermanos, los enólogos Pilati. El matrimonio tuvo seis hijos: Ana, Nino, Enzo, Silvia, Eugenio y Mario.
Valentín desarrolló múltiples actividades: tuvo una fábrica de soda, fue rematador, tuvo un aserradero, una agencia de automóviles y una empresa de ómnibus, en la que tuvo como socio a su cuñado Ugo Pilati.
También fue concejal en 1923 por el Partido Socialista. Cuando vendieron la empresa de colectivos, en 1926 formó con su cuñado una sociedad cuya razón social fue “Bianchi y Pilati SRL”. Al año siguiente comenzaron la construcción de la bodega “El Chiche”.
Don Valentín estaba dotado de un gran espíritu luchador, trabajó durante gran parte de su vida hasta realizar su sueño dorado: poseer una bodega propia.
María Elena Izuel
Especial para UNO SR
marializuel@speedy.com.ar

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