San Rafael
Domingo 13 de Noviembre de 2011

Los requisitos para habilitar una facultad o un bar son los mismos

Los contenidos y la oferta educativa en cambio no dependen de la comuna sino de una política de Estado y del Ministerio de Educación, que imponen exigencias y evalúan también la calidad 

La habilitación de un establecimiento educativo universitario o terciario tiene las mismas normas y exigencias de un bar o un boliche bailable.

Los requisitos dependerán del tipo de persona, física o jurídica, que solicite la apertura y la habilitación de un establecimiento educativo a nivel terciario o universitario.

En estos casos la sociedad o el titular se deberán presentar en la Dirección de Rentas del Municipio y solicitar los formularios correspondientes.

Al respecto, el director de esta repartición, Ángel Brancato, explicó que “el trámite se inicia en Rentas y luego pasa por las diferentes oficinas técnicas, que van dando su aprobación”.

El funcionario aclaró que no depende del Municipio evaluar las carreras que se dictarán porque su imposición coartaría la libertad de comercio”.

En estos casos la Municipalidad sólo podrá analizar la documentación presentada y la zona elegida para rechazar o no el expediente.

Asimismo Brancato recordó que en caso de existir algún impedimento por alguna ordenanza el Ejecutivo puede pedir su modificación si el tema lo amerita.

Oferta educativa

La apertura de carreras en cambio depende del Ministerio de Educación de la Nación en el caso de las facultades o universidades y de la Dirección General de Escuelas en la aprobación de carreras terciarias.

San Rafael carece hoy de una oferta variada y carreras como Arquitectura, Medicina, Odontología y Agronomía no son parte de la oferta educativa.
La falta de estas opciones obligan al estudiantado que no tiene posibilidades económicas de migrar a elegir carreras como Abogacía o Ciencias Económicas que la mayoría de las universidades instaladas en San Rafael ofrecen.

El Colegio de Abogados ya advirtió de que “su intención es presentar una ley de números clausus para ponerle límite a la matrícula”.
La Cámara de Comercio también se expresó y en el almuerzo de las fuerzas vivas, su presidente, Pablo Asens, pidió políticas de Estado para incorporar más carreras afines a la producción.

El vicedecano de la Universidad Tecnológica Nacional local, Roberto Vílchez, se refirió a este tema y consideró que “en estos últimos 15 años creció considerablemente la oferta aunque reconoció que todavía no es óptima”.

El ingeniero explicó que “no es nada simple crear una carrera nueva en la universidad porque hay todo un sistema de evaluación que realiza el Ministerio de Educación de la Nación que prevé dos años de estudio”.

Ese sistema evalúa las condiciones edilicias y de infraestructura, la potencialidad de alumnos, el cuerpo docente que dictará las materias y recién después de ese período se puede lograr la instrumentación.

Vílchez aclaró que “actualmente las carreras técnicas como Arquitectura y/o Ingeniería tienen un sistema de evaluación muy rígido que fue impuesto en el año 1996”.

Este sistema no incluye carreras como la Abogacía, por eso, según Vílchez, las privadas eligen estas ofertas porque todavía no tienen evaluaciones por parte del Ministerio de Educación de la Nación, que es la autoridad competente.  

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