Pehuenche
Martes 10 de Enero de 2017

Los servicios en el Paso Pehuenche

Estiman que en 2017 se duplicará el tránsito por allí. Los servicios de calidad no pueden estar ausentes para no repetir la mala experiencia del Cristo Redentor

Se concretó un sueño que demandó 55 años de intensas gestiones y espera. A fines de octubre la ruta nacional 145 quedó asfaltada completamente, demoró 16 años, pero no fue hasta el día de los Reyes Magos que el Paso Internacional Pehuenche fue inaugurado formalmente con un corte de cintas.
Con la finalización de las obras y un paso Cristo Redentor colapsado gran parte del año por la gran afluencia vehicular y en particular del tránsito pesado, Pehuenche se alza como la mejor alternativa. Por eso las expectativas que se posan sobre el segundo corredor que conecta a Mendoza con Chile son enormes.
El administrador de la Dirección Nacional de Vialidad, Javier Iguacel, informó que en 2016 "circularon 157 mil personas" por el paso ubicado en Malargüe y la previsión es que durante el 2017 esa cifra directamente "se duplique".
Antes esa realidad, trabajar rápidamente en apuntalar y ampliar los servicios que rodean a todo paso internacional es fundamental.
Pensar en un centro fronterizo integrado en un futuro cercano para agilizar el cruce y mantener equipos de despeje del camino en la temporada invernal que permitan mantenerlo habilitado la mayor parte del año, son dos cuestiones vitales.
Pero también hay otros aspectos como lo es la energía eléctrica. En el pueblo de Las Loicas donde funciona actualmente la aduana argentina trabajan con un generador, lo que hace que la atención en el paso no se preste durante las 24 horas.
Además, en pleno siglo XXI, con el avance de la tecnología es casi imposible de imaginar que seguimos teniendo zonas en las que no se pueda hablar con un teléfono celular. Por más obras viales que permitan reducir a la mínima expresión los accidentes de tránsito, con 300 mil personas surcando el camino al Pehuenche, como son las estimaciones oficiales, los incidentes viales son una posibilidad y la rapidez para pedir ayuda puede ser la brecha que separe la vida de la muerte.
El Paso Pehuenche es una realidad palpable, ahora es tiempo de rodearlo de servicios para que se cumplan las expectativas que están depositadas en él.

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