San Rafael
Martes 11 de Octubre de 2016

Luis Moscardo, el inmigrante que logró levantar tres bodegas

Auge y caída. Llegó pobre de Italia y con esfuerzo compró propiedades y bodegas, pero una gran crisis lo obligó a venderlas, aunque nunca se despegó de ellas en lo sentimental.

En Verona, Italia, nació Luis Moscardo, justo a fin de año, un 31 de diciembre de 1865. Pasó sus primeros años en Italia, pero este país estaba convulsionado por guerras y quiso escapar de ellas.
Decidió entonces buscar paz y trabajo en un sitio mejor, escuchó hablar de la Argentina como "la tierra prometida" y hacia ella se dirigió.
Viajó a comienzos del siglo XX y se instaló en San Rafael, le encantó el lugar, encontró en él lo que estaba buscando, pero estaba muy solo, ya que no tenía parientes, ni amigos, entonces decidió casarse. Le gustó una joven de nombre Horacia Astudillo y fue a pedir su mano al padre, de ascendencia chilena.
En ese entonces existía entre los chilenos la costumbre de que primero debía casarse la mayor de las hermanas, por lo que tuvo que contraer matrimonio con Dominga, que era la hermana mayor, a quien don Luis le llevaba 15 años.
Pese a la diferencia de edad, y a que no era la que él amaba, el matrimonio funcionó muy bien y fueron excelentes compañeros.
El matrimonio tuvo ocho hijos: Aída, Bautista, Enrique, Magdalena, Florinda, Rosa, Élida y Miguel, el menor de todos, quien quedó paralítico tras ser afectado por una parálisis infantil.
Sus primeras tierras las compró en El Usillal y luego de prepararlas plantó viñedos. Después compró en la esquina de las actuales calles Jensen y Sarmiento, en Las Paredes.
Con la ayuda de los hijos mayores plantó 100 hectáreas de viñedos, toda de Malbec, con la que hacía un vino tinto tan espeso que al decir de los compradores "se cortaba con cuchillo".
En el mismo terreno que estaban sus viñas hizo construir su bodega, que quedaba enfrente de las actuales bodegas de Juri y Balbi.
Registró la marca Moscardo y lo vendía en bordelesas, enviándolo a Buenos Aires. A medida que la bodega creció, fue adquiriendo propiedades como Los Manzanales en Cuadro Nacional, La Tombina y otras. En total tuvo siete.
Fue propietario de tres bodegas, una en Las Paredes, otra en La Tombina y la tercera en calle El Chañaral y ruta 143, que años después fue adquirida por la firma Vidaurre y Rodeles y posteriormente por Otto Suter, quien registró la marca Mairot, pero luego la vendió.
También poseía una estancia en la localidad de Guardia Escolta en Santiago del Estero, donde plantó trigo y cultivó cítricos. Su hijo Enrique estuvo varios años trabajándola, hasta que su padre la vendió, pues no producía, recuperando a su hijo, ya que regresó a trabajar en La Tombina.
Pasó el tiempo y llegó un momento de gran crisis. La situación económica era muy difícil, los hijos lo convencieron de que vendiera las bodegas, lo hizo, pero fue tal el disgusto que se enfermó, y repetía permanentemente que él no había vendido nada, que su bodega le pertenecía. El pobre inmigrante que tanto había logrado con su esfuerzo, no podía concebir que todo se hubiera venido abajo.
Su esposa Dominga falleció en diciembre de 1954 y don Luis pocos días después en enero de 1955. Compañeros toda la vida, hasta no poder vivir el uno sin el otro.
El enólogo Ernesto Panelli atendía la bodega que les había quedado, hasta que el hijo de don Moscardo, de nombre Bautista, la alquiló a Pico de Oro y posteriormente la vendieron a Vicente Zavattieri. En estos momentos está abandonada.

María Elena Izuel

Especial para UNO SR

marializuel@speedy.com.ar

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