Política
Jueves 31 de Diciembre de 2015

Macri y Cornejo se animan a cuestionar los pases a planta

Tanto el gobierno de Mauricio Macri como el de Alfredo Cornejo, ambos del mismo signo político, han dicho que revisarán los últimos pases a planta permanente de los empleados públicos y ya comenzaron con la minuciosa tarea.

Tanto el gobierno de Mauricio Macri como el de Alfredo Cornejo, ambos del mismo signo político, han dicho que revisarán los últimos pases a planta permanente de los empleados públicos y ya comenzaron con la minuciosa tarea. De hecho, desde AMPROS –el gremio que nuclea a los médicos en Mendoza– se quejaron porque hay algunos expedientes rechazados que están siendo estudiados. También denunciaron “cierta discrecionalidad” a la hora de aprobar al personal alistado en ATSA, otro de los sindicatos de la salud y siempre más afín al poder gobernante.
En la mira hay un acta paritaria firmada por la gestión de Francisco Pérez en la que se acordó el blanqueo de más de 1.000 trabajadores, lo que para ATE, que agrupa a la mayoría de los estatales, es algo innegociable.
Los gremialistas de AMPROS aducen que se estarían violando derechos laborales, ya que algunos médicos rindieron concurso para acceder al cargo después de estar años y años trabajando por contrato.
También mencionaron el caso de algunos profesionales contratados que no cobran sus haberes desde julio, algo que tampoco es admisible teniendo en cuenta que pertenecen a un área tan sensible. Incluso uno de ellos trabaja en un centro de salud de Lavalle, donde es el único pediatra de la zona.
El Partido de Izquierda y los Trabajadores (FIT) ha criticado tanto a Cornejo como Macri. A este último, por publicar un decreto –uno de los tantos en sus primeras dos semanas como presidente– que ordena la revisión de concursos y contratos de los trabajadores de la Administración Pública Nacional, organismos descentralizados y sociedades del Estado que hayan sido efectuados en los últimos 3 años. Allí se establece un plazo no mayor a 6 meses para definir la situación laboral o la desvinculación directa del trabajador, lo que para el FIT es la antesala de despidos masivos en el Estado.
Debería pensar que ambos mandatarios tienen buenas intenciones con este tipo de medidas y que lo que quieren es optimizar al máximo el recurso humano del Estado y dejar de lado a todos aquellos que ingresaron a cambio de algún favor político o por ser pariente del gobernante de turno. Habrá que esperar para ver cuál es el filtro al que son sometidos cada uno de los empleados pasados a planta.
Por lo visto, la lupa está puesta sobre todas las reparticiones ya que la aspiración de Cornejo es reducir la cantidad de funcionarios. Una de las decisiones es que la gente que se jubile no será remplazada, medida que ya implementó en Godoy Cruz, donde se desempeñó como intendente.
El Tribunal de Cuentas también ha empezado a meterse de lleno con las deudas a los proveedores, que supera los $1.000 millones. Y, por lo que parece, el Gobierno intentará ponerse al día, sobre todo con aquellos que no cobran un peso desde el verano pasado.
Para el sector de la salud el gobernador cuenta desde la semana pasada con una herramienta financiera que le permitirá apagar el incendio que tiene en el área, donde faltaban desde aspirinas hasta los insumos básicos para una cirugía.
La que tienen ambos no es una tarea fácil y seguramente muchos estarán en sus casas esperando los resultados finales, ya que hasta ahora nadie se había animado a tanto.

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