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Miércoles 16 de Noviembre de 2011

¬°Cuidado con estas chinas!

China vive un boom de mujeres que se dedican a ser guardaespaldas. "Es bueno tenerlas alrededor porque la gente te muestra m√°s respeto", dice un cliente. Te presentamos a algunas de ellas.

Con su elegante traje chaqueta y sus tacones de aguja, Chen Hai Rong podr√≠a pasar como una oficinista m√°s. Pero cuando sale del auto, su postura erguida y su auricular negro sugieren que aqu√≠ hay algo m√°s. Revisa el estacionamiento cual ave de rapi√Īa. Detr√°s de ella, baja del autom√≥vil una clienta rica. Chen y otra colega mujer la escoltan r√°pidamente hacia el interior del edificio.

"Hay situaciones en que una mujer es m√°s fuerte y m√°s competente que un hombre", dice Chen. La joven de 21 a√Īos forma parte del creciente n√ļmero de mujeres que se unen al mundo de la seguridad personal, un espacio tradicionalmente reservado al "macho".

Se estima que en China existen alrededor de 3.000 agencias -con más o menos visos de habilitación oficial- que ofrecen entrenamiento para quienes buscan convertirse en guardaespaldas.

"Como una hermana"

En la floreciente √©lite china, las mujeres representan un tercio de los millonarios. Y con los resentimientos que se han creado por el creciente abismo entre ricos y pobres, muchas de esas mujeres optan por buscar protecci√≥n profesional. Wen Cui, una exitosa empresaria, fund√≥ Guodun, una compa√Ī√≠a de seguridad personal, para llenar este nicho.

Llega de otro sector algo menos brusco: antes dirig√≠a una cadena de jardines de infantes. Su idea para la creaci√≥n de una empresa de seguridad personal surgi√≥ de la dura experiencia. Fue asaltada dos veces durante viajes de negocios. "Tener una guardaespaldas mujer es como ir acompa√Īada por una hermana", explica. "Ellas te cuidan", agrega.

Wen Cui cuenta que recientemente recibió la orden de entrenar a 30 guardaespaldas mujeres. Las clientas, explica, prefieren mujeres a los toscos colegas masculinos, ya que llaman menos la atención y generan menos escándalo.

"Si tienes una guardaespaldas mujer, puedes compartir la habitación con ella", dice. "La gente va a pensar que es tu secretaria. Pero si es un hombre, bueno, pueden llevarse una impresión equivocada".

En total, la empresa de Wen entrena a unas 60 reclutas. Las guían en el proceso antiguos soldados, en un campo de entrenamiento situado en una base militar.

A lo largo del curso, de seis meses de duración, las jóvenes -la mayoría de las cuales tiene títulos universitarios- desarrollan una gama muy variada de habilidades, como kung fu, vigilancia y primeros auxilios. También reciben clases de protocolo para comportarse adecuadamente alrededor de sus clientes.

Las recompensas

Xie Xingjiang, de 19 a√Īos de edad, es una de las √ļltimas que cambiaron las calculadoras por los pu√Īetazos. Estaba estudiando contadur√≠a, pero siempre quiso ser guardaespaldas. A pesar de las presiones de sus padres para que se consiguiera un trabajo de oficina, Xie ahora est√° haciendo su sue√Īo realidad. "Cuando era chica me gustaban much√≠simo las pel√≠culas de acci√≥n", dice. "Quer√≠a ser como ellos", afirma. Para las que superan las exigentes pruebas, hay buenas recompensas econ√≥micas.

La empresa cobra alrededor de US$300 por día por cada guardaespalda mujer, y alrededor de un tercio se lo queda la joven en cuestión. Un paquete premium de seguridad personal puede cobrarse hasta US$3.000 al día. Gan Dongxia, una inversora rica, utiliza el servicio con frecuencia. Dice sentirse más segura con sus guardaespaldas. "Algunos de mis amigos se han involucrado en disputas y terminaron secuestrados", dice. "Puede ser muy peligroso todo esto. Así que cuando mi negocio creció, sentí la necesidad de que me protegieran", agrega.

"Tambi√©n es bueno tenerlas alrededor, porque la gente te muestra m√°s respeto", dice. Puede que China est√© haci√©ndose m√°s y m√°s rica a√Īo a a√Īo. Pero los que quedan por fuera de ese crecimiento sienten cada vez m√°s rabia. Con la √©lite m√°s rica en alerta, el negocio continuar√° creciendo para las mujeres guardaespaldas.

Fuente: BBC Mundo
 

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