Economía
Domingo 25 de Septiembre de 2011

Matellanes deja la presidencia de la Cámara de Alvear

Miguel Santolín, escribano y ganadero, llega con un fuerte consenso a presidir la Cámara de Comercio, Industria y Ganadería de General Alvear. Matellanes culmina el mandato con la ampliación del edificio en marcha.

Los días de José Luis Matellanes al frente de la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Ganadería de General Alvear están contados. El lunes 3 de octubre, la institución realizará la asamblea ordinaria en la que presentará el balance y también procederá a la renovación parcial de autoridades.

El sucesor del actual conductor de la entidad ya está elegido. Si bien hasta ahora el nombre se mantuvo celosamente guardado, es un hecho que el escribano y ganadero Miguel Ángel Santolín es la persona que asumirá la presidencia de la Cámara por los próximos dos años (ver aparte).

En el ocaso de su gestión, Matellanes no calla nada y hace honor al dicho “lo cortés no quita lo valiente” y le aconseja al futuro presidente que “reclame sin agravios, pero con firmeza”.

–Le tocó afrontar situaciones de bonanza y otras muy complicadas. ¿Cuál es el panorama actual?

–Hoy estamos complicados en el agro y la industria por la falta de competitividad, la elevación de los costos y el no poder trasladarlo al producto hizo que saliéramos de competencia. Está empezando la temporada y necesitamos que cambien las condiciones para poder comercializar. Nos hicimos fuertes en productos para exportación y hoy es uno de los sectores más castigados. Y esto seguramente va a impactar en un sector que hasta ahora le fue mejor, el de los servicios y el comercio. Los planes que instaló el Gobierno ayudaron a que no se sintiera tanto la crisis en la región, pero, sin duda, va a impactar en esos rubros que al sector productivo no le vaya bien. En la ganadería también estamos preocupados, porque el clima no acompaña. Venimos con una sequía importante y esto afecta la productividad de la zona. Esa es la realidad que vemos hoy.

–En este contexto, ¿ cómo debe ser el presidente que viene?

–La institución siempre ha tenido un perfil de diálogo, más allá de las personas que la presidan. Mucho depende también de los interlocutores que tenemos enfrente, no todas las gestiones son iguales. En todas las relaciones depende también a quién se tiene enfrente. El presidente que viene es parte de la estructura que viene trabajando y tiene una actitud siempre de diálogo, planteando los temas con dureza pero también con altura, no elevar el tono no significa que no se planteen los temas con la firmeza que se requiere.

–Ya que habló de lo público, ¿es bueno que los referentes de las entidades participen en política?

–Tengo una posición muy personal, que siempre he defendido, el gran defecto de nuestra democracia fue la falta de participación del sector dirigencial. Uno cuando mira la historia ve que los que llegaban eran los más representativos también de las entidades, tenían un gran nivel de aceptación social. Y esto de dejar de participar, como si fuera una mala palabra la política, nos ha perjudicado. Defendemos que se participe desde todos los ámbitos, la política es un servicio, se desvirtúa si se hace una mala gestión, pero no porque la actividad no sea buena. La política es dignificante y es necesaria, los pueblos que se desarrollan son los que ponen su mejor gente en la conducción.

Una tradición: sigue los pasos del padre

Con un fuerte arraigo en la familia, el escribano Miguel Santolín continúa con la tradición que se iniciara hace dos generaciones. Notario como la madre y volcado de lleno a trabajar por su tierra a través de las entidades intermedias al igual que su padre. Hijo de Ángel Santolín, quien también fuera presidente de la institución, además de comerciante, productor ganadero y legislador provincial por el Partido Demócrata.

Miguel –Michi, como le suelen decir– a los 41 años está dispuesto a asumir el rol de presidente de la Cámara de Comercio alvearense.

El escribano Santolín comenzó a transitar por el camino de las ONG a los 16 años siendo parte de Federación Agraria Argentina. Después partió a Mendoza, donde obtuvo el título de escribano y luego regresó al departamento para ejercer su profesión junto con la ganadería.

En los pasillos de la entidad aseguran que el escribano tiene la virtud del diálogo. “Es una persona capaz de conseguir las cosas a partir del diálogo y en este ámbito una palabra mal dicha puede producir enfrentamientos”, comentaron.

Además rescatan el “sentimiento hacia la cámara”, un hombre que se forjó al calor de la institución y “está profundamente involucrado”.

A diferencia de Matellanes, quien debió pasar por el filtro de una elección interna, una situación que tiene escasos antecedentes a lo largo de 77 años de historia de la cámara, Santolín llega a la presidencia en un clima de total consenso.

Matellanes en sus últimos días como titular de la entidad recuerda cuando estaba a un paso de asumir la función. Entonces, con la experiencia que da la práctica, se atreve a darle un consejo.

“Uno de los temas es la relación con la masa de asociados de la institución, es algo muy importante, por la relación de convivencia con ellos, sus necesidades y sumar gente tratando de lograr mayor participación, ese es uno de los objetivos sociales más importantes de la Cámara, se es representativo cuando más participación hay”, dijo.

Por último, el aún presidente manifestó que “en lo que hace a la gestión hacia afuera, hay que tratar de planificar bastante. La relación con los organismos públicos es lenta, las cosas no salen de un día para el otro, por lo tanto uno tiene que tener la suficiente visión para anticiparse a lo que va a venir”.

Amplían las instalaciones

El proyecto fue presentado a la comunidad dos años atrás, en el almuerzo oficial de la Fiesta Nacional de la Ganadería.

La obra está dividida en tres etapas y la primera, la más costosa, demandará una inversión aproximada de $400.000.

Se prevé la refuncionalización de los tres niveles del actual edificio. La administración de la entidad se trasladará al primer piso, mientras que la planta baja se convertirá en locales para alquilar. En tanto, el salón de reuniones del segundo piso no se toca.

En lo que respecta a la nueva edificación, la antigua cocina y baños fueron demolidos por completos. Allí se levantarán otros tres niveles con nuevos baños y un bufet (planta baja), una sala de reuniones para la comisión directiva (primer piso) y concluye con churrasqueras, quincho y terraza abierta. Las tres plantas estarán conectadas por escaleras y un ascensor. Además, en el fondo del terreno se construirá un auditorio para unas 150 personas.

“Ahora encaramos solamente la etapa inicial y el plazo de ejecución es de 6 meses. Si todo anda bien, para la próxima fiesta de la ganadería puede estar terminada”, comentó Ariel Romero.
 

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