Mendoza
Sábado 20 de Mayo de 2017

Calefones sin piloto: para Mendoza son desconocidos

Por ley, el oficialismo busca que estos equipos sean los únicos que se puedan comercializar en Argentina.

Cuando esté en su casa, pase por delante del calefón y mire la llamita del piloto, recuerde que está encendida las 24 horas y calcule que el gas que está desperdiciando representa el 15% del total de la factura que paga por este fluido; también, que ese medio metro cúbico que se derrocha diariamente, multiplicado por 6 millones –más o menos la cantidad de calefones que existen en Argentina–, le representa al país un gasto de 630 millones de dólares por año.
Esas cifras, de alto impacto, son algunas de las que se vale hoy el Gobierno nacional para promover la reducción del consumo de los artefactos de calefacción, incentivando el uso, la fabricación y comercialización de calefones sin piloto. Además de una fuerte campaña de promoción, avalan el proyecto de ley que está siendo tratado en el Senado para que se vendan, en un futuro no muy lejano, sólo los que tengan encendido electrónico, para que el aparato no gaste gas todo el tiempo, incluso, cuando no es utilizado.
Estos, que ya se comercializan y fabrican en el país, son más caros (cuestan alrededor de 30% más), pero permiten, a la larga, un ahorro significativo para el usuario, en particular; pero también para el país, en general, que podría bajar los niveles de importación de gas licuado.
Que el consumo de todos los usuarios equivale a quemar la mitad del gas que se importa de Bolivia y que si se modernizaran todos los equipos de calentamiento de agua, Argentina podría ahorrarse unos US$1.200 millones, según estimaciones del Instituto Argentino de Petróleo y Gas, son algunos de los fundamentos de este texto que puede convertirse en ley.
Sin embargo, al menos en Mendoza, el desconocimiento hacia la existencia de este producto es casi general, al punto de que a este tipo de producto sólo lo ofrecen algunos hipermercados o las sucursales de grandes locales de artículos para el hogar que están en todo el país, por encargo o por internet.
"No lo tenemos en stock, sí se puede pedir si lo solicitan, pero no suele venderse. Vendría a ser como el producto premium de cada línea de calefones", comentó Fernando Stalloca, encargado de una firma de muebles y electrodomésticos mendocina. Que no tienen calefones con encendido electrónico a la venta fue la misma respuesta que Diario UNO recabó de otros dos locales similares, que aseguran que en la provincia no hay demanda.
"En Mendoza la gran mayoría pide el común, con el encendido con piloto. Si se ha vendido alguno con encendido electrónico, ha sido un caso muy puntual y se ha modificado el producto porque también son más caros", detalló Noelia de Antonio, empleada de una reconocida fábrica de termotanques de Mendoza.
La normativa plantea también un etiquetado unificado de eficiencia energética de todos los equipos de calentamiento de agua a gas, que los incluye, aunque la medida original apunte solo a los calefones.
A través de la página www.toptenargentina.org, que se especializa en difundir qué oferta de electrodomésticos y productos sustentables se venden en Argentina, a qué precio y dónde, también puede constatarse que los calefones sin pilotos pueden obtenerse en comercios que no están en Mendoza, salvo las sucursales de algunas grandes tiendas e hipermercados.
En lo que respecta a costos, un calefón de este tipo, de origen argentino, cuesta entre $6.000 y $10.000, lo que varía de acuerdo a la marca el tamaño, el tipo de tiraje. Existe un par de marcas más económicas, de origen chileno, por arriba de los $2.500. Los calefones convencionales salen alrededor de 30% menos: entre $3.000 y $6.500.
"Lo de la ley es una medida positiva. Los pilotos consumen mucho, sumados en millones de unidades. En términos totales, si todo el gas de los pilotos fuera a parar a una central eléctrica, se produciría la misma electricidad que la central Atucha II", describió el ingeniero Carlos Tanides, coordinador de Ambiente y Energía de la Fundación Vida Silvestre, acerca de la propuesta que fue presentada por la senadora Pamela Verasay (Cambiemos), con el aval del Ejecutivo, en el marco del plan de eficiencia energética lanzado por el Ministerio de Energía y Minería.
Desde esta fundación apoyan la iniciativa, como también lo hicieron hace unos años con un proyecto similar que presentó el mendocino Ernesto Sanz, que no avanzó. "Hay una necesidad de cambio de consciencia. Hay que explicar bien cuánto consume un termotanque y un calefón o qué se necesita para colocar un calefón correctamente, porque también han ido evolucionando y algunos problemas que tenían antes han sido superados con los modelos más nuevos", aclaró Tanides, haciendo énfasis en determinadas "ideas anacrónicas", por ejemplo, la idea de que es mejor un termotanque, cuando gasta 50% más que un calefón.

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