Mendoza
Jueves 16 de Marzo de 2017

En La Plata investigan a los curas abusadores de Mendoza

Hoy declarará en la Justicia un hombre que sufrió maltratos y vejaciones en el instituto de esa ciudad de Buenos Aires. Nicola Corradi y Sergio Corbacho, ambos presos en nuestra provincia, cumplieron funciones en el establecimiento platense

El caso Próvolo sigue trayendo cola. Y ramificaciones. Ahora un hombre que sufrió maltrato físico y fue abusado sexualmente por sacerdotes de ese mismo instituto, pero en La Plata, declarará ante la Fiscalía de Trata de Personas y Pedofilia de esa ciudad bonaerense, informaron ayer fuentes de la investigación.

Las actuaciones judiciales en La Plata involucran a los curas que están presos en Mendoza, Nicola Corradi y Horacio Corbacho.

Quien declarará hoy es Daniel Sgardelis, un hombre de 42 años que vive en Salta pero pasó su infancia y adolescencia en ese instituto, donde denunció que sufrió golpizas y abusos de parte de sacerdotes, entre ellos de parte de Nicola Corradi, el cura de 82 años detenido en nuestra provincia tras descubrirse los abusos que sufrían los sordomudos alojados en el Próvolo de Luján.

Sgardelis confirmó a la agencia de noticias Télam su viaje en las próximas horas a la capital provincial y reconoció "sentirse nervioso" por "romper el silencio" y tener que relatar lo sufrido hace 28 años.

"Una historia horrible que me arruinó", reconoció el hombre, que ya aportó información al fiscal Fernando Cartasegna meses atrás al declarar bajo la modalidad de videoconferencia y que hoy lo hará en persona.

La fiscalía asumió el año pasado la investigación de posibles víctimas de abuso sexual en ese instituto para chicos sordos e hipoacúsicos tras tomar conocimiento de que los sacerdotes detenidos en Mendoza, Corbacho y Corradi, se habían desempeñado también en el establecimiento platense.

Corbacho cumplió funciones en el Próvolo y el colegio Nuestra Señora de la Merced de esa ciudad hasta febrero último, mientras Corradi trabajó también en el Próvolo en la década del '90.

La fiscalía especializada cuenta con un equipo de abogados y psicólogos intérpretes en lenguas de señas que contienen y posibilitan a la víctima contar su historia, señalaron.

Una fuente de la investigación precisó que los testimonios de víctimas recepcionados hasta el momento "permiten trazar la hipótesis de que existía un plan de selección de víctimas, ya que había estrategias para captarlas según su edad y vulnerabilidad".

"A los más chiquitos los captaban en el baño, y utilizaban alumnos mayores para introducirlos entre los medianos para que los manosearan y así saber quiénes podían ser más vulnerables al abuso. En tanto, aquellos que eran resistentes sufrían terribles malos tratos y extrema violencia", detallaron.

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