Mendoza
Sábado 17 de Junio de 2017

Henríquez: "El SUTE no será un gremio de izquierda, sino el sindicato de los trabajadores"

EL nuevo titular del gremio de la educación habló de lo que buscará la nueva conducción, que ganó por 94 votos de diferencia

A las 14 de este viernes, Sebastián Henríquez pedía tomar un descanso porque aseguraba llevar 24 horas sin dormir y sin parar de hablar. El trajín no era para menos. Recién a las 6 el resultado del escrutinio provisorio de la Junta Electoral dio como ganador al Frente de Unidad por la Recuperación del SUTE (FURS) de las elecciones por la nueva conducción del Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación. Ya en la tarde del jueves, la lista Marrón sabía que podía ganar.

Más allá de la importancia de la labor que deberá afrontar al frente del gremio más importante en Mendoza, su victoria tiene ribetes históricos. Dejó atrás a dos líneas de referentes tradicionales dentro del sindicato –ahora divididos–, como lo son Graciela González, del Frente Azul-Naranja (que quedó segundo por una diferencia de 94 votos), y a Gustavo Maure, que representó al oficialismo que dirigió al SUTE durante 19 años y que quedó tercero.

Además, ahora serán distintos sectores de izquierda (Partido de los Trabajadores Socialistas y el Partido Obrero, entre otros) los que representen a los casi 60.000 docentes.

"La izquierda le aportará al SUTE independencia política de cualquier gobierno, principios, terminar con los sobresueldos dentro del sindicato, con las reelecciones y mucha democratización. Pero estos no son valores sólo de la izquierda, sino de lo sindical. Nos une un programa de tradición que no es nuevo. Este no será un sindicato de izquierda, sino el de los trabajadores de la educación", aclaró el joven profesor de Lengua y Literatura, de 37 años.

Sin tapujos, asimiló como uno de los motivos del triunfo del FURS las condiciones y características de la última conducción. "Tenía un alto piso de descreimiento. Se percibía que estaba todo arreglado. Con el gobierno anterior se priorizaba el acuerdo político. En vez de defender a los trabajadores se los exponía y a veces hasta nos perseguían. Con el nuevo gobierno ya nadie quería seguirlos y llegó a un punto de parálisis por el que hoy no pueden juntar 30 personas", dijo Henríquez, mencionando que se cerraron cursos y que las escuelas se caen a pedazos.

Eso, dijo, los llevó a sospechar las últimas semanas de que podían llegar a un escenario en que los votos se dividieran en tercios, con diferencias ajustadas. Lo que finalmente ocurrió y hasta llevó a que los segundos denunciaran ayer que hubo "fraude" y recurrieran algunas mesas (ver página 12). "Hay mesas recurridas pero aun si les dieran esos votos no les alcanzaría para recuperar los de la diferencia", opinó, tranquilo, sobre estos cuestionamientos.

Relación con el Gobierno

A pesar de que afirmó que lo que le preocupa más es la relación con la comunidad que con el Gobierno, el nuevo secretario gremial del SUTE afirmó que quieran resolver cuestiones y no generar conflictos.

"Esperemos que tengan ellos la voluntad. Este es un sindicato preparado para conquistar derechos, no es un colegio de abogados. Haremos lo que las escuelas, docentes y celadores quieran hacer", opinó además de asegurar que el FURS aprendió de los errores que cometieron los demás y que los gobernantes saben que ellos llegan con un plan.

"Jaime Correas (director de Escuelas) sabe que soy distinto al sindicalista tradicional. No soy el agitador, ni el gritón, ni el de grandes escenas. Creo que expresar la realidad con firmeza y síntesis tiene más efecto. Sabe que no entro en el juego de la negociación ni las chicanas. Que estamos fuera del molde del sindicalista tradicional. Va a tener que tomar nota de que van a tener que debatir socialmente y de verdad con nosotros", dijo.

Con respecto al modelo educativo y las medidas en torno a él, apuntó contra el ítem aula, asegurando que fue un instrumento de discusión ideológica que puso el debate en los docentes. "Nos pusieron a nosotros a explicar por qué nos enfermamos. Nosotros vamos a mostrar por qué nos enfermamos, qué estamos viviendo en las escuelas y con eso vamos a hacer un cambio. Probablemente los porcentajes de presentismo sean ciertos. Un régimen esclavista te garantiza más presentismo que el que no, lo que no veo es el mérito. Lograron que la gente enferma vaya a trabajar. ¿Aprendieron más ahora los chicos?", cuestionó.

"Queremos masificar la participación en el sindicato, recuperar la confianza para que regresen a él y nos ayuden a sanearlo. Queremos salir a instalar el debate con los recursos que tiene el sindicato para mostrar lo que realmente pasa en las escuelas", agregó.

Con respecto a esto último, según la visión que tiene de la escuela actual, agregó que hay superpoblación en las aulas, problemáticas asociadas a la violencia, bullying y otros casos que merecen denuncias y que ellos requieren de un respaldo. Y que lo ideal es lograr que un docente y un celador puedan vivir dignamente de un único sueldo y que no tengan que hacer doble turno.