Mendoza
Viernes 21 de Abril de 2017

Misteriosa profanación de tres tumbas en el Cementerio de Mendoza

Se cree que el hecho sucedió en la madrugada del miércoles. Una de las sospechas es que habrían sacado restos humanos para el comercio ilegal de huesos.

Profanaron tres tumbas en el Cementerio de Mendoza Capital, ubicado en Las Heras. El hecho fue denunciado a la Oficina Fiscal 5 ayer a las 9. El robo, que se cree fue cometido en la madrugada, se produjo en el lote 35 del sector antiguo, en parcelas con restos inhumados en 1976.

Policía Científica hizo un procedimiento en el lugar con el fin de recaudar el mayor número de pruebas y determinar los motivos por los cuales se produjo la apertura y sustracción de elementos del sepulcro. También, para tratar de identificar a las personas que estuvieron involucradas.

El hallazgo causó estupor en los empleados del turno mañana del cementerio, que luego de recorrer el campo y encontrar la sorpresa comunicaron la situación a los encargados y llamaron de inmediato a la comisaría para ponerlos al tanto y a la par deslindarse de responsabilidades.

Durante la tarde de ayer lo que se notó fue miedo a hablar, ya que ni la persona a cargo del cementerio ni porteros, cuidadores y preventores municipales se animaron a aportar testimonios de lo ocurrido. Insistieron en desconocer el saqueo que había sido confirmado por la Justicia.

El Cementerio de Capital, ubicado en Las Heras, se divide en antiguo, viejo y nuevo. Sólo cuenta con un preventor de custodia por cada uno de estos inmensos sectores. Uno de los cuidadores, que prefirió reservar su identidad, contó que la iluminación no cubre todo el perímetro.

Las hipótesis
El fiscal a cargo Darío Nora explicó que se abrieron tres tumbas, dos fueron usurpadas y una que estaba protegida con una chapa soldada no pudo ser violada por los delincuentes. Aún no se sabe exactamente qué se llevaron; sí se confirmó que faltan restos óseos.

"Una de las tumbas no pudo ser tocada porque estaba soldada por adentro. A esa sólo le quitaron la tapa del ataúd pero a las otras todo", dijo Nora, y explicó que muchas familias entierran a sus parientes con objetos valiosos, como cadenas de oro y otras pertenencias.

Por eso, parte de la pesquisa intentará averiguar si en esas criptas los muertos habían sido sepultados con algo de valor. Por ahora se ha pedido un informe al cementerio para conocer quiénes son las familias afectadas. Después se los citará para que realicen una declaración testimonial.

Con estos datos podrán ir descartándose conjeturas. El fiscal maneja varias hipótesis y descarta que el delito esté relacionado con crímenes de dictadura y que se esté buscando borrar alguna prueba en las causas que lleva la Justicia federal por delitos de lesa humanidad.

En este sentido, dijo que las sepulturas estaban individualizadas y lejos del cuadro 33, sector destinado a enterrar a los denominados NN y en donde se realizaron excavaciones en busca de restos de desaparecidos durante el terrorismo de Estado.

Otra línea de investigación que se baraja es que las tumbas fueron abiertas para realizar rituales esotéricos. De hecho, a unos metros del lugar encontraron frascos y velas dispuestos como si se hubiese hecho una ceremonia. Sin embargo, el investigador dijo que esto es muy difícil de determinar.

También se cree –y este es el móvil más fuerte– que pueden haber sustraído restos para el comercio ilegal de huesos, cráneos y estructuras esqueléticas que suelen usarse para el estudio de medicina. En 2016 se denunciaron estos hechos en el cementerio San Vicente, de Córdoba.

Sobre esta última conjetura, vale aclarar que la profanación de cadáveres no está contemplada en el Código Penal. Los damnificados sólo pueden abrir una causa por daños materiales. En el código son contravenciones.

Sin embargo, la comercialización sí está penada con prisión.

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