Mendoza
Domingo 11 de Junio de 2017

Se viene el pago con tarjeta de débito o crédito en los taxis de Mendoza

Los dueños de los taxis afirman que este mes tendrían posnet. Así lo afirmó el titular de Aprotam, Fernando Sáez. Dijo que dependerá de las negociaciones de los próximos días. También indicó que buscan reflotar una aplicación de celular para pedir coches. Criticó a Uber, que desembarcará pronto

Con el anuncio de Uber anticipando de que en poco tiempo desembarcará con su aplicación en Mendoza, los propietarios de taxis se reactivaron nuevamente y salieron a buscar alternativas para poner el servicio de sus vehículos al día. Concretamente, mañana la Asociación de Propietarios de Taxis de Mendoza (Aprotam) se reunirá con uno de los tantos bancos que tiene en lista, para negociar la aplicación del posnet en sus vehículos y que los pasajeros puedan pagar con tarjeta de débito o de crédito.

El titular de Aprotam, Fernando Sáez, confirmó a UNO la reunión y adelantó que "este mes seguramente vamos a tener cerrado este tema y tenemos la expectativa inclusive de que ya esté funcionando el posnet en algunas unidades".

No quiso dar detalles porque explicó que las negociaciones todavía están abiertas.

Sin embargo, aun cuando Aprotam consiguiera un acuerdo rápido y lograra poner en funcionamiento en los próximos 30 días el posnet en los taxis, los propietarios de estos no estarán obligados a utilizarlos porque no hay ninguna normativa que se los exija.

"La idea es que cuando lo tengamos todos lo usen, pero si alguien no quiere hacerlo no lo vamos a poder obligar", afirmó Sáez.

En guardia ante la competencia
La reacción de los dueños de los taxis es la segunda en un año y ambas están relacionadas con la pesadilla de Uber.

Es que cuando el ingreso de Uber generó escándalo y conflictos callejeros en la Ciudad de Buenos Aires el año pasado, en nuestra provincia también se sacudió el avispero.

Fue en ese entonces que Aprotam y un par de jóvenes anunciaron una aplicación telefónica para llamar un taxi rápidamente y sin necesidad de acudir al teléfono.

Claramente a la aplicación mendocina, que se la presentó como Tango Taxi, le faltaba el principal cebo que utiliza Uber para prestar su servicio y que es una tarifa de viaje libre, en donde los choferes que prestan el servicio para Uber compiten ante el interesado para ofertar la tarifa más baja por el mismo viaje hasta que el interesado elige desde su celular pagando con tarjeta.

Tango Taxi no podía ofrecer esta competencia de precios porque en Mendoza la tarifa de taxi no es libre y ni siquiera la fijan los taxistas, que de hecho creen que debería ser más cara.

En Mendoza la tarifa de taxi la establece el Estado provincial a través del Gobierno y los aumentos sólo se aplican cuando el Ejecutivo autoriza una suba, como lo hace con el boleto del colectivo.

Aun así, Tango Taxi se lanzó con el apoyo testimonial del Gobierno local y de Aprotam, pero duró poco y se diluyó hasta dejar de operar.

Sáez fue autocrítico al respecto y explicó que "la aplicación de Tango Taxi se utilizó mucho al comienzo, pero lo que pasó es que no hicimos la suficiente publicidad como para que todo el mundo la tomara" y los mendocinos se acostumbraran.

Admitió que hoy no está funcionando porque los jóvenes que la diseñaron le están haciendo modificaciones para que vuelva a operar.

El referente de los dueños de los taxis reconoció que "faltó un impulso publicitario con la aplicación", a lo que luego agregó como contrapartida que "también falta hábito de los usuarios porque en Mendoza la gente está acostumbrada a pedir el taxi por teléfono".

La postura del Gobierno
El gobernador Alfredo Cornejo había afirmado, al ser consultado por la posible llegada de Uber, que "mientras cumplan con la normativa vigente no habría problemas, pero también los taxistas de nuestra provincia deben modernizar el servicio".

Y justamente, el primer problema de Uber es que su modelo de tarifa libre no existe en Mendoza.
El precio de la bajada de bandera con el que se arranca el viaje y la tarifa cada 90 metros, incluso la que se cobra por espera, la fija la autoridad provincial de Transporte.

Eso es así porque el Estado se reserva el control del transporte de taxis y remises, como lo hace con los colectivos.

Y esta política obedece a la necesidad de garantizar todas las exigencias de un servicio de taxi. Entre ellas, que el vehículo tiene que tener una cantidad de años, un color determinado, poseer la tarjeta blanca que le da la Dirección de Transporte para poder circular, tener cámara, GPS, el reloj tarifador que exige la normativa y un seguro por $18 millones. Además, el chofer debe tener licencia de conducir profesional, estar en blanco y ajustado a convenio, y cubierto por una ART, entre otros requisitos.

Terminante, Sáez señaló que "Uber dice que ellos sólo son una aplicación para conseguir transporte, pero el que ofrece su auto a Uber tiene que cumplir las condiciones que ellos le ponen, por lo que se genera un vínculo laboral".

"Ellos –continuó– no cumplen con ninguna de las exigencias que deben cumplir los taxis y no invierten ni un peso, ni acá ni en ninguna parte del mundo, sólo cobran el servicio".