Mendoza
Sábado 27 de Mayo de 2017

Un fallo de la Suprema Corte define qué interés aplicar para accidentes de trabajo

Intervinieron los jueces Valerio, Adaro y Palermo. El primero votó por la tasa más baja y los otros, por la tasa libre del Banco Nación: 32% anual. Se podría aplicar también a despidos.

La larga discusión sobre qué tasas de interés se deben aplicar en los juicios por accidentes de trabajo, que divide aguas entre las distintas cámaras laborales locales, quedó zanjada con un reciente fallo de la Suprema Corte de la provincia.

El tribunal superior sentenció que se aplique la tasa libre del Banco Nación (de 32% anual), que casi duplica a la tasa activa (de 18%) que aplicaban algunas cámaras.

La sentencia, si bien se dictó para el caso particular de un accidente de trabajo, es un fuerte antecedente al que podrán acudir futuros litigantes laborales.

La sentencia impugnada que llegó a la Corte condenaba a la ART Galeno a pagar el 10% de incapacidad parcial y permanente ($18.975,44), más los intereses que el Banco Nación aplica para préstamos de libre destino hasta 60 meses, desde la fecha del accidente (2 de marzo de 2012).

Las diferencias

La misma disputa de qué tasa aplicar se infiltró en la sala segunda de la Corte, integrada por los jueces José Valerio, Mario Adaro y Omar Palermo, quienes debían dirimir sobre un recurso de casación.
Valerio se inclinó por aplicar la tasa más baja, argumentando que otros tribunales, por ejemplo los de Buenos Aires, Santa Fe o San Luis, la aplican y que "la misma Corte Suprema la había aplicado para créditos de carácter alimentario, como son los reclamos por prestaciones previsionales". Pero su voto fue minoritario.

La sentencia se debe a la coincidencia de Adaro y Palermo, quienes consideraron que la tasa libre del Banco Nación "es razonable, genera un resarcimiento legítimo" para el trabajador que inició la causa y "contempla la realidad económica actual".

Para justificar su voto, Adaro considera inconstitucional la resolución que establece la tasa activa, a partir de confrontarla con el costo real del dinero en el mercado financiero. Para eso comparó la tasa activa con los intereses que debe afrontar un trabajador cuando se convierte en deudor del sistema financiero para solventar sus necesidades, ya sea con una tarjeta de crédito (que cobra un interés del 41% anual) o cuando pide un préstamo de "libre destino" a más de 36 meses.

"El demandante, aún en el eventual supuesto de que resultase vencedor en el proceso laboral –e hipotéticamente, la accionada (la ART) abonase la deuda– no podría reponer el dinero solicitado en préstamo con la cuantía monetaria que el demandado le abonase, ni cancelar el saldo deudor de tarjeta de crédito que pudiera haber utilizado para financiar su subsistencia", destaca el juez.

También remarca que se inclina por establecer la tasa para préstamos a "libre destino a 36 meses" como "tope máximo" y exhorta a los magistrados que vayan a juzgar estos casos a contemplar la capacidad económica del demandado (podría caber aquí la situación de una pequeña o mediana empresa) y la vulnerabilidad del demandante.

Por su parte, Palermo hizo la misma ecuación, comparando la tasa activa con la inflación según el índice de precios del consumidor (IPC) del Congreso de la Nación de los últimos 5 años, ya que la demanda comenzó en 2012.

La sumatoria de los intereses de tasa activa daba un total de 122,5% y la de la inflación de esos 5 años llegó a 171,3%, lo que supone que esta última superó aquel interés en 48% "convirtiendo a la tasa activa en insuficiente para resarcir la mora en la cancelación del crédito laboral y confiscatoria del patrimonio del trabajador".