Economía
Sábado 17 de Septiembre de 2011

"Mentiras guarangas"

Por Sara González
sgonzalez@diariouno.net.ar

“Es guaranga la forma en que el Gobierno nacional le miente a la gente, es una falta de respeto que digan que una persona puede hacer las cuatro comidas del día con $5. Creo que ni un alfajor Jorgito sale $5”.

El concepto corresponde al economista Roberto Cachanosky, que vino a disertar al Consejo Profesional de Ciencias Económicas sobre la situación actual de la economía y las perspectivas para el mediano plazo.

Agudo, crítico y a la vez directo para el análisis, el especialista hizo referencia a las última medición de la inflación difundida por el INDEC el miércoles, que fijó la canasta de alimentos en $609. Lo que significa –de acuerdo con los cálculos de ese organismo– que una familia tipo (matrimonio y dos niños) puede comer con $20 por día, vale decir, puede hacer las cuatro comidas diarias con $5 por cabeza.

“Lo preocupante es que –según analizó el economista– cuando se dibuja la inflación también se dibujan la indigencia y la pobreza. Es una falta de respeto para quienes tienen pocos recursos decir que se puede comer por $5”.

Cachanosky descree del actual modelo económico impuesto por el Gobierno nacional a partir del 2003 y sostiene que para mantener “la fiesta del consumo después de las elecciones de octubre van a ir por más recursos para sostener el modelo.

“La Argentina no ha tenido un flujo de inversiones que explique el nivel de consumo que tenemos hoy –arrancó–. Cómo se hace entonces para consumir tanto si la tasa de inversiones es tan pobre”, fue el disparador del análisis que siguieron atentamente cerca de 200 profesionales de las Ciencias Económicas y algunos periodistas.

“El inicio de esta política populista está en el precio que empezó a tener la soja a partir del 2003 como primer motivo. El segundo, es el tipo de cambio bajo que ha tenido Brasil hasta ahora, lo que a la Argentina le permitió exportar gran cantidad de autos a ese país con gran ventaja para la industria local; el mismo auto, en Brasil sale U$S7.000 más caro que acá. El tercer motivo que alentó el crecimiento de la Argentina es que el mundo ha venido creciendo a tasas altas. Es decir, hemos venido sosteniendo un modelo con el viento de cola. Pero la pregunta es si lo supimos aprovechar”, planteó Cachanosky.

“Entonces, si los recursos que sostienen el consumo no salieron de inversiones genuinas ¿de dónde salieron?”, se preguntó ante el auditorio el especialista.

“Primero recurrieron a las jubilaciones y entonces estatizaron el sistema previsional, luego fueron por el Banco Central de la República Argentina, que se ha convertido en un apéndice del poder político. Hoy está quebrado, cada vez tiene más pasivos y menos reservas”, precisó el economista.

“Ahora, uno se pregunta por quién irán después de las elecciones para mantener la fiesta de consumo. Necesariamente irán por la búsqueda de más activos que permitan sostener el nivel de consumo actual. Hoy ni siquiera alcanza la soja, por lo tanto –deslizó– podrían aplicar alternativas que deriven en la estatización de los depósitos o en el control más férreo sobre las exportaciones para asegurarse un flujo de recursos que permita sostener el ritmo de gasto”.


Inflación, otro problema
“El Banco Central mantiene tasas de emisión monetaria fenomenales, que están en el orden del 40%, y esto impacta sobre el nivel de precios. Cuando uno ve cómo crecen las ventas de autos es porque la gente no tiene expectativas de poder ahorrar porque no hay crédito hipotecario y porque además busca una forma de huida, por eso se saca de encima los pesos antes de que pueda comprar menos y compra un autos en cuotas. Otros compran dólares y otros, propiedades. Esto no es crecimiento de ventas basado en mayores salarios sostenibles en el tiempo sino una necesidad de huir de la inflación. La alternativa más ventajosa depende de cada persona y del ahorro que tenga”, finalizó el especialista.

 

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