La provincia
Sábado 04 de Julio de 2015

Muertos viales: más del 50% de las víctimas eran jóvenes

En lo que va de este año fallecieron en calles y rutas de la provincia 105 personas. Alcohol y alta velocidad.        Más de la mitad de los fallecidos tenía entre 18 y 35 años. Se insiste en la irresponsabilidad al conducir

Nada los detiene. Son jóvenes y tienen el carnet que los habilita para conducir un vehículo. Pero la mala combinación de esa habilitación con la ingesta de alcohol, las altas velocidades y cierta irresponsabilidad a la hora de conducir hacen que cada fin de semana un joven de entre 18 y 35 años protagonice una fatalidad vial.
En lo que va de este año murieron 105 mendocinos en accidentes viales (25 menos que los 130 registrados en el primer semestre de 2014), y de ellos más del 50% eran jóvenes”, aseguró el subjefe de Policía Vial, Antonio Cáceres.
El preocupante porcentaje no es nuevo. Ya en el 2013 los indicadores se repetían y de hecho en Guaymallén, a orillas del Acceso Este, se inauguró en junio el monumento “Brotes de una nueva conciencia”, justo frente al lugar en el que en 2011 murieron 5 jóvenes en un accidente vial. El viernes otro joven quedó grave tras un choque en Godoy Cruz.
Ante la repitencia de esta accidentología y las permanentes fatalidades, en la provincia se creó una Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial, a cargo de Marisa Garnica, se apeló a fuertes campañas mediáticas de concientización, como fue la recordada “Vida y vuelta”, en la que algunos padres de víctimas fatales contaban su terrible experiencia, y se continúa insistiendo en algunos controles viales, sobre todo de alcoholemia: en los primeros 4 meses de este año se labraron 968 actas. Sin embargo, parece que nada es suficiente para frenar este flagelo.
“Es porque todas estas medidas son estancas. Lo que necesitamos es que la seguridad vial sea una política de Estado, gobierne quien gobierne, y para que eso sea posible es urgente que Mendoza adhiera a la Ley Nacional de Seguridad Vial 26.363, algo en lo que estamos atrasados”, admitió el senador Gustavo Arenas (FPV), quien aseguró que parte de la solución sería aplicar en la provincia la licencia de conducir por puntos, el registro único de infractores “y que el dinero que ingresa por licencias y multas se aplique a la prevención vial”.
Desde el dolor de madre
Nadie tendría más autoridad para exigir modificaciones en las políticas viales que un padre que perdió a un hijo en un siniestro de tránsito. Desde ese lugar, Alejandra Cubillos, madre de Vanina López (20), una de las 5 víctimas del fatal choque del 24 de junio de 2011, se reunió con otros tantos padres y juntos conformaron la ONG Compromiso Vial por Mendoza.
La mujer se mostró crítica de ciertas medidas que se adoptan actualmente: “No es posible que haya controles en los que se detecte que el joven que maneja está ebrio y que la medida que tomen es pedirle a otro chico que se ponga al volante. Porque incluso los borrachos le dicen a la gente de seguridad vial que en 2 cuadras ellos retoman el manejo y la respuesta es que lo que importa es que no lo hagan delante de ellos”.
Desde su dolido conocimiento de la accidentología, Cubillos concluyó: “Adherir a la ley nacional y ser estrictos en los controles son decisiones políticas que en tiempos electorales nadie toma porque son piantavotos. Lo que necesitamos es que a quien vaya alcoholizado se le impida conducir por un importante tiempo, que pague duras multas y que deba hacer un curso para tomar conciencia de lo que pudo provocar”, aseguró la mujer.
Cifras nacionales
“En el 2014 en nuestro país murieron 7.500 personas en accidentes viales y se calcula que por cada muerto hay un promedio de 10 lesionados con distintas discapacidades, por lo que debieron quedar 75.000 personas en esas circunstancias. En España, donde las leyes son más rígidas, en 2014 hubo 1.100 muertos por siniestros viales”, comparó el médico Carlos Trad Fager, presidente de la Sociedad Argentina de Evaluadores de Salud, quien además dicta la cátedra de Seguridad Vial en la UNCuyo.
Para el galeno, parte de la solución está en “promover la seguridad vial desde la educación en los distintos niveles, sistematizar los controles de alcoholemia y velocidad y las sanciones de ambas, modificar las leyes –adherir a la ley nacional de seguridad vial– y adecuar y mantener la infraestructura”, aseguró.
Una deuda histórica de la provincia
En abril del 2008 se sancionó la Ley 26.363 de Tránsito y Seguridad Vial, por la cual se creó la Agencia Nacional de Seguridad Vial, “un organismo descentralizado en el ámbito del Ministerio del Interior, con autarquía económica financiera, que tendrá como misión la reducción de la tasa de siniestralidad en el territorio nacional, mediante la promoción, coordinación, control y seguimiento de las políticas de seguridad vial, nacionales e internacionales”.
A esa ley adhirieron ya 17 provincias, entre las que no figura Mendoza, que mantiene una histórica deuda en esta materia.
Rosana Villegas / villegas.rosana@diariouno.net.ar

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