mundo insolito
Lunes 17 de Julio de 2017

Le "robó" su bicicleta al ladrón que se la había sustraído a ella

Su original manera de recuperar el vehículo hace que su historia se haga viral en Facebook

Para los ciclistas es un auténtico drama volver al lugar donde habían dejado la bici y comprobar que ha desaparecido, que alguien se la ha llevado. Es un drama para cualquiera en cualquier situación. Y con un abicicleta, lo normal es que las posibilidades de recuperarla sean mínimas... salvo que la veas a la venta y decidas tomar cartas en el asunto.

Eso es lo que hizo Jenni Morton-Humphreys, según relata el blog Indy 100. Esta mujer de 30 años, una enamorada de las dos ruedas, sufrió el robo de su bici en Bristol (Inglaterra), la ciudad en que vive.

Inmediatamente interpuso una denuncia, pero también hizo una publicación en Facebook con la esperanza de que alguien le diese alguna pista sobre el paradero del vehículo. Y sucedió. Una persona se puso en contacto con Jenni a través de la red social, contándole que lo había visto a la venta en un anuncio.

El desconocido ayudó a la mujer a fijar una reunión con el vendedor, al que aseguró que se trataba de su hermana pequeña, interesada en comprar la bicicleta. Jenni avisó a la policía, pero encontró que no estaban dispuestos a acompañarla a su cita con el ladrón. Es más, le recomendaban encarecidamente que no siguiese adelante con su plan. Decidida a recuperar aquello que le pertenecía, se armó de valor y acudió sola a la reunión. Pronto se vio cara a cara con el hombre que le había robado una de sus pertenencias más preciadas.

En cuanto corroboró que efectivamente se trataba de su bicicleta, Jenni puso en marcha su estrategia. Durante varios minutos se dedicó a hacer preguntas sobre el vehículo al ladrón, tratando de distraerlo. Al rato expuso sus dudas sobre la comodidad del asiento y pidió permiso al vendedor para probarlo allí mismo. El hombre accedió, separó sus manos de la bici por primera vez y le puso en bandeja su gran oportunidad. Con el corazón a mil y la adrenalina por las nubes, la mujer pedaleó con todas sus fuerzas, alejándose del criminal sin mirar atrás.

Lo mejor fue que no sólo recuperó su bicicleta, sino que además comprobó asombrada que el ladrón se había tomado la molestia de hacer alguna que otra pequeña reparación. La luz delantera, que no funcionaba en el momento del robo, había sido reemplazada por una nueva. Aunque finalmente sus disgustos y su angustia han merecido la pena, Jenni espera ahora que las autoridades sean capaces de dar con el delincuente.