San Rafael
Martes 10 de Noviembre de 2015

Negro Quemado y otros nombres curiosos de lugares locales

Segunda parte de la nota que cuenta el origen de los topónimos de San Rafael y alrededores. Un animal fue el detonante del nombre del paraje de Villa Atuel. ¿Y Salto de las Rosas?

Seguramente debe haber arrancado más de un chiste, una sonrisa o un comentario interrogante. ¿Negro Quemado? ¿Y ese nombre?
Es que la denominación del paraje ubicado en Villa Atuel, yendo por la ruta 143 en el tramo que une Alvear con San Rafael, sorprende. La historia que lo originó es tan curiosa como otros nombres de lugares de esta región.
Los topónimos (nombres propios de lugares) de muchos sitios, ya sea distritos, parajes o barrios de San Rafael arrastran una historia curiosa, en algunos casos de más de 200 años, que se convirtió en nombre y que se repite sin pensar en el origen. En la edición pasada de UNO de San Rafael ya se repasó el origen de nombres como Pobre Diablo, Rama Caída, y otros. En esta nota se repasará el pasado detrás de los parajes Negro Quemado y Salto de las Rosas.
 Se hace con la ayuda de la historiadora María Elena Izuel, el valioso libro (joya bibliográfica en realidad porque no se consigue) de Juan Isidro Maza sobre toponimia mendocina, más las leyendas que perduraron con el tiempo.
El toro que se prendió fuego
A unos 55 kilómetros de la ciudad de San Rafael, perteneciente al distrito de Villa Atuel, se encuentra el paraje Negro Quemado.
El lugar consta de unos pocos kilómetros de fincas y pequeños agricultores. A un costado de la ruta, un cartel dice: “Negro Quemado”.
María Elena Izuel cuenta que “los topónimos que tenemos en San Rafael algunos son por cosas que ocurrieron en el lugar y otros son de ascendencia indígena, sobre todo mapuche. En el caso de Negro Quemado es que se quemó un toro negro y se incendió todo, entonces le llamaban ‘el lugar donde se quemó el toro’, ‘el negro que se quemó’, y así quedó Negro Quemado, que después fue una estación de ferrocarril; hoy está designado así por el toro que se quemó, es muy curioso el nombre pero así hay muchos en la región que se mantienen en el tiempo”.
“No hay datos precisos de quién le puso el nombre, debe haber sido la gente de ahí, se quemó el toro de uno y bueno, Negro Quemado, Negro Quemado”, estimó Izuel.
Un canal, un inglés, un nombre
En el caso de Salto de las Rosas, en Cañada Seca, el nombre se debe a una trilogía de cosas y personas.
Salto de las Rosas es el nombre que un inglés le dio a su finca, cruzada por el canal Babache, donde existía un salto de agua.
Además en la zona se sembraban muchas rosas, de ahí el nombre. Allí tuvo actuación comercial otro importante hombre de San Rafael, como Miguel Sat, que tenía allí su matadero de hacienda, según narra Maza en su libro.
Nota: La semana que viene el último informe de los nombres curiosos de lugares locales.
Por Javier Martín
unosanrafael2012@gmail.com

Comentarios