Espectáculos
Jueves 01 de Diciembre de 2011

"No me quedo en el dolor"

"Es muy duro, difícil de superar. Los médicos me dicen que perdí un feto, un embrión, pero yo les contesto que perdí un hijo, no lo entiendo de otra forma. Soy fuerte, lo heredé de mi madre. Estábamos muy entusiasmados con este bebé, aunque recién después de los tres meses íbamos a saber el sexo y no queríamos decir nada a nadie, salvo a los íntimos. Pero la información se filtró, y todo estaba bien hasta que pasó lo que pasó", confesó María Fernanda Callejón a Gente, mientras se recupera de la pérdida.

Y añadió´: "No habíamos comprado ni juguetes, ni ropa, ni tampoco pensábamos en el cuarto. Pero lo amamos desde que lo supimos. Imagínate cómo se puede estar. Perder un hijo es terrible. Para mí, aunque no había llegado a los tres meses, ya era mi niño".

Pero, aunque intenta ser optimista, reconoce que el dolor es inmenso: "Muy profundo, casi sordo, personal. También tengo que ser fuerte para levantar a Ricky (llora), porque nunca vi un hombre tan quebrado, llorando tanto, tan dolido. Nos sentimos culpables de un montón de cosas".

Para la actriz es díficil no pensar en lo que podría haber hecho para que no tuviera lugar este triste final: "Culpa de por ahí no haber esperado, se te cruza por la cabeza. Que lo podríamos haber evitado, no sé. No quiero dramatizar, hay cosas peores. Yo me comí la cabeza durante dos meses pensando a qué mundo lo iba a traer..."

Además, Callejón contó que no hubo un motivo claro de la pérdida de embarazo, según los profesionales de la salud: "No hay un porqué. Evidentemente no tengo problemas graves para quedar embarazada, sino que sería una dificultad de retención en la gestación. No es la primera vez que tengo esta dificultad, pero con éste, las tres veces que perdí mis embarazos fueron por problemas diferentes".

Y agregó: "Los últimos dos parecidos, pero con muchos años en el medio. El primero ocurrió a los 18 años, llevaba cinco meses y medio y sufrí un golpe, una caída. Fue espantoso. ¿Si de ahí puede venir el problema actual? No lo sé todavía. Es muy reciente para evaluar, fue un aborto natural espontáneo, y tampoco pasó porque soy una mujer grande... Hoy, si no fuera por Ricky, no estaría levantada de la cama. Estábamos demasiado ilusionados con este hijo".

A pesar de este duro golpe, la actriz contó que a los 45 está decidida a afrontar el dolor y ser lo más optimista posible: "No me quedo en el dolor. Porque después viene la sanación. Una vez que pasó lo más terrible, me dije "tengo a mi novio que es un sol, a mis amigos, a mi familia, a la de Ricky... Vamos a mirar para adelante".

Ahora se siente plena y dispuesta para lo que depare el destino: "Preparada para lo que sea. Me siento más espiritual, no es que me pegó la mística, recorro un camino interno para empezar a aceptarme y aceptar lo que me pasa".

Y gran parte de esa plenitud tiene que ver con su nuevo amor, su compañía fiel durante todo el duro proceso y con el cual se comprometió la semana pasada:

"Fuimos a una joyería a la que iba mi madre, compramos dos anillos e hicimos la ceremonia ante algunos amigos y familiares. Fue muy emotivo, si bien nosotros más que nada, aunque nos queremos casar, creemos en el compromiso del corazón".

Sobre volver a buscar un bebé, María Fernanda dijo que no lo planea como algo a corto plazo pero no se va a dar por vencida tan fácilmente. " Quizá debería hacerme estudios más profundos. Tiene que pasar un tiempo. Ahora estoy saliendo a permitirme ver la luz de a poco. No voy a poner plazos, pero no voy a parar hasta ser mamá".

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