En debate esp
Sábado 22 de Octubre de 2011

No se olviden de la Constitución

Mañana también se vota por la reforma de un artículo de nuestra Carta Magna. Harán falta 615.694 votos por el sí para facilitar las modificaciones futuras.

Pese a que en las participaciones televisivas primó la cordialidad entre los candidatos que se vieron cara a cara, el último tramo de la campaña estuvo signado por las denuncias cruzadas entre las principales agrupaciones que demostraron su desesperación por ocupar la Casa de Gobierno. Que si la boleta armada en casa es válida o no, que si los militantes reparten votos truchos o si lo que vale es la intención del elector…
Hubo de todo en esta campaña, pero lo que brilló por su ausencia en los discursos fue lo que para muchos votantes se convertirá en sorpresa cuando lleguen a la mesa de votación e ingresen al cuarto oscuro. Encontrarán boletas por el “sí” y el “no” a la reforma del artículo 221 de la Constitución provincial. Sucede que si bien se trata de un asunto de fondo, que se viene discutiendo desde hace tiempo en el ambiente político, nadie se hizo cargo de militarlo como propio porque queda claro que no mueve ni un voto en la carrera por los cargos electivos. Lo institucional es secundario para todos, la prioridad son los cargos en juego.

Lo cierto es que este domingo tendremos entre las ofertas electorales la posibilidad de optar a favor o en contra de la modificación de un artículo constitucional. Y no es poco, teniendo en cuenta que de reformarse cambia sustancialmente las reglas de juego para futuras intenciones de modificaciones de la Carta Magna. Esto es porque la consulta que se hará mañana ofrecerá la posibilidad de consagrar como mecanismo necesario para convocar a una convención constituyente la voluntad afirmativa de la mitad más uno de quienes concurran a votar y no de la mayoría de los empadronados, como es hasta ahora por interpretación de la Suprema Corte. Es decir, será más fácil promover una enmienda parcial o total de la Constitución de Mendoza, que data de 1916, si se impusiera el “sí”. Pero atención: como todavía está vigente el principio de la mayoría especial, que se basa en la nómina que figura en el padrón, aunque éste incluya a personas fallecidas, mañana será necesario que 615.694 ciudadanos voten por el “sí” para que quede en firme el cambio del artículo 221.

Entonces, a futuro, una vez declarada por la Legislatura la necesidad de la reforma total o parcial de la Constitución se consultará al pueblo, y si la mayoría de los electores lo aprueba, habrá una convocatoria a la convención constituyente.

Está claro, el tema es árido y un plomo para explicarlo en detalle, pero seamos serios, si en verdad se quiere avanzar en un cambio institucional profundo. El “sí” se podría haber militado de manera sencilla y no dejarlo todo en manos de una fría difusión oficial en medio de una campaña agobiante.

La modernización constitucional no puede quedar supeditada al único estímulo que parece impulsar a la dirigencia, que no es otro que la reelección; precisamente, uno de los impedimentos que contiene la Carta Magna actual y que, según varios analistas, se trata de una de las cláusulas que habría que seguir preservando.

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