San Rafael
Martes 21 de Abril de 2015

Opinión: el lobizón

Una reflexión sobre una "noticia" aullada y sobre las responsabilidades de los medios y los lectores.

Por Javier Martín
unosanrafael2012@gmail.com

En el mundo entero los medios de comunicación tradicionales pasan momentos duros. Mientras la atención de la gente se dispersa por nuevos canales (redes sociales, tv por Internet, etc) y hay medios que luchan con buenas armas para detener esa sangría, en San Rafael aún es posible leer notas sobre “un lobizón”. Y esta vez no fue como en la década del ’90, donde el mito urbano de un lobizón en la ciudad se había extendido y hasta había gente que no quería salir de noche. Duró poco. Eran otros tiempos.
En esta oportunidad la “fuente” (léase bien las comillas) fue el perfil de facebook de un hombre. Nadie habló con él, nadie lo hizo “poner la cara” para sostener y argumentar lo que escribió, para confirmar que en serio pensara eso o si se trataba de una broma. A los pocos días de referirse dos veces al supuesto lobizón de calle Los Filtros el hombre borró lo que había puesto. Tal vez se lo exigió el lobizón…
¿Y ahora? Ahí quedaron para siempre en los implacables robots de los buscadores de Internet varias notas de medios locales hablando de un lobizón. Los tiempos han cambiado. Hoy en día el oficio del periodismo, gracias a Internet y la posibilidad de vernos sometidos al comentario instantáneo de la gente (anónimos muchos), se modificó rotundamente.
Está cuestionada la objetividad (o el intento de ello) e incluso el tratamiento de los temas. Es permanente la “fiscalización” de estos “jueces de la red” que no dudan en tildar a un diario de basura sólo por una nota del mundo de la farándula por ejemplo, notas que luego son las más leídas.
El trabajo de búsqueda de mejora debe ser mutuo. Los medios deben buscar mejorar y también los lectores hacerlo filtrando e ignorando lo que consideren basura. Sólo así es posible crecer en calidad. Sino será la misma historia que con el programa de Tinelli. Miles se llenan la boca tildándolo de lo peor de la tv y ahí está ese show, con una veintena de años siendo lo más visto.
La culpa no es del lobizón, sino del que le da de comer.

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