Política
Sábado 25 de Junio de 2016

Opinión: la diferencia entre el Sur y el Norte también mata

Una reflexión respecto a la diferencia de desarrollo, tanto en infraestructura como en servicios, entre una parte de la provincia y la otra, la de abajo

Si tenemos en cuenta que la doble vía que se hizo desde el Gran Mendoza a Tunuyán tardó más de 10 años en completarse, no deberíamos tener muchas esperanzas. La diferencia es notoria, mientras en ese tramo de la ruta 143 se tiene una doble vía, desde allí, pasando por San Carlos y hasta San Rafael está la misma ruta de siempre. La semana que pasó, más allá del factor humano presente en la mayoría de los siniestros viales, asistimos a una nueva pérdida de vidas en el tramo “olvidado” de esta carretera. Cuatro vidas más se perdieron en una ruta que junto con la 7 es sin dudas donde más fatalidades viales se producen en la provincia.
Pero claro, de Tunuyán hasta las puertas de la ciudad de Mendoza hay una infraestructura y acá en el Sur tenemos otra, o mejor dicho, no tenemos. Y ahora, gracias al plan de autopistas anunciado por el gobierno nacional para todo el país, en el norte provincial se sumará otra doble vía, la que irá desde la capital a San Juan. Está perfecto que se hagan estas obras, claro está, pero surge la pregunta inevitablemente: ¿Y para el Sur cuándo? Y esta pregunta no tiene color político alguno. Muchos son responsables y no pertenecen exclusivamente a ningún partido ni jurisdicción. Se necesita que se continúe la doble vía que sólo llega hasta Tunuyán y también se requiere que se concrete el proyecto de doble vía entre San Rafael y General Alvear.
Es hora de que se tomen estas necesidades en serio y que quienes nos representan a los sureños, tanto en el Ejecutivo como en el Legislativo, reclamen firmemente por estas obras. No podemos pensar en una mega obra como el Paso Las Leñas o el casi concluido Pehuenche en forma aislada, a eso hay que sumarle infraestructura alrededor. Un agujero en la cordillera no es suficiente.
Si pensamos a la provincia como una casa, cuesta imaginar que quienes transitoriamente la manejan hagan obras sólo en una parte de la misma dejando en el olvido el resto. Podemos tener un frente muy bonito de la propiedad, pero si adentro no la mejoramos, irá perdiendo valor, o se derrumbará. Tal vez es lo que viene pasando en Mendoza hace tiempo.
Por Javier Martín
martin.javier@diariouno.net.ar

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