Lunes 04 de Julio de 2016

Opinión: No hay fallo judicial que genere agua

Opinión sobre el conflicto por las aguas del río Atuel y lo que es, a entender del autor, la desmedida expectativa pampeana por un fallo judicial.

Es un tema añejo, pero no por eso deja de ser actual. El conflicto entre Mendoza y La Pampa por el agua de este río que nace en territorio sanrafaelino volvió a ser tema de actualidad mediática luego de que la Procuración General dio como válida la demanda que había interpuesto la vecina provincia y dictaminó que las diferencias deben resolverse en un juicio en la Corte Suprema de la Nación.
Con esta medida, que es casi una formalidad, en La Pampa inflaron el pecho y hasta incluso ahora hay voces que resisten el diálogo con nuestra provincia, algo que al parecer ha sido ofrecido por algún funcionario provincial. Hay algunas consideraciones que me gustaría hacer.
La más importante de ellas es que pase lo que pase en la Corte nacional, y suponiendo que el fallo pudiera ser favorable a las aspiraciones pampeanas, no hay sentencia judicial que genere agua en el Atuel ni en ningún lado. Quiero decir que este río ha tenido la crisis hídrica más profunda de todos los cauces mendocinos y que de volver a esos períodos secos o pobres, no hay agua que alcance siquiera para la demanda agrícola de la zona. El Niño provocó este año un período de abundancia que es momentáneo y que además generó un dato extra: quedó en evidencia que La Pampa, que reclama agua, nunca ha hecho una obra para contener crecidas que ni siquiera han sido tan grandes. Un poco más de erogación y tuvieron zonas habitadas por un puñado de puesteros que quedaron anegadas. De reclamos no se vive por siempre.
Hay tendencias climáticas que ya hablan de la posibilidad que comience en la primavera un período de La Niña, que es lo contrario al Niño. Ésta trae sequía, falta de nieve en Cordillera y de lluvias en el llano. Si es así, se estará aún más lejos de las pretensiones pampeanas, porque tal vez allá no lo sepan porque no están acostumbrados a rezar en invierno para que caiga nieve en la montaña y se tenga agua en el verano, pero sin nieve no hay agua. Además de todo esto, queda la postura que podrían tomar los regantes sureños ante una decisión perjudicial para ellos. No creo que haya político que quiera negociar con nadie sin antes consultar a los regantes.
Javier Martín
unosanrafael2012@gmail.com

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