Sábado 23 de Julio de 2016

Opinión: no se puede contar la historia a medias

En el reclamo pampeano por las aguas del río Atuel se esgrimen argumentos que casualmente obvian detalles como el acueducto desde Punta del Agua.

En su reclamo por el agua, la provincia de La Pampa esgrime fundamentos como “éxodo masivo” en el noroeste pampeano por la falta del recurso hídrico o el incumplimiento mendocino de los acuerdos. Pero contar la historia a medias y repetidas veces no significa que esa historia se convierta en realidad.
Obviar dentro de los argumentos que una población que no llega a 3.000 habitantes recibe agua de altísima calidad para el doble de gente a través de un acueducto que va desde el sur de Mendoza hasta tierras pampeanas es falsear la verdad o por lo menos contar la historia a medias.
Poblados en La Pampa reciben el agua que no tienen los productores agrícolas de General Alvear o San Rafael, ni las familias en sus casas. No sólo por la cantidad, ya que tienen de sobra y la emplean hasta para consumo animal, sino por su calidad, ya que es agua mineral.
Pero este pequeño y a la vez gran detalle, nos lleva a otro punto importante a tener en cuenta. Es inentendible que en la solicitud tan insistente para que el agua del río Atuel vuelva a bañar territorio pampeano con asiduidad, siempre se focalizaron en la contienda judicial y nunca hicieron fuerza para que finalmente se realicen las obras necesarias para que puedan contar con el agua que tanto anhelan.
Porque no conminar al Ejecutivo Nacional para que cumpla, por ejemplo, con el acta de 2007 en que asumió el compromiso de construir Portezuelo del Viento y eso daría la posibilidad de efectuar el trasvase de aguas del río Grande al Atuel.
Más allá de este año peculiar, cargado de lluvias y con nevadas que hacen olvidar momentáneamente los cinco años de crisis hídrica, el Atuel es el río con menos caudal de Mendoza y ningún dictamen de organismos internacionales o fallo judicial podrá hacer que el agua surja como por arte de magia.
Tarde o temprano la política tendrá que darse cuenta que hay caminos que no conducen a nada. Y para Mendoza en particular, no puede seguir estando sólo a la defensiva y debe reclamar por lo que le corresponde. 
Por Gonzalo Villatoro
Unosanrafael2012@gmail.com

Comentarios