San Rafael
Viernes 29 de Enero de 2016

Opinión: ¿Ser o no ser una zona agrícola?

Si no se soluciona la falta de rentabilidad de los productos agrícolas, resulta en vano toda la inversión que se destina para el funcionamiento del oasis productivo.

Nuevamente, como casi todos los veranos, los productores reclaman medidas para llevar el precio de las frutas a un nivel que sea rentable para cosechar y vender. En esta ocasión la devaluación debería darle una chance. Si los exportadores vendían al exterior a un dólar de $9.50, ahora con el billete verde cotizando a casi $14 podría trasladarse una parte de esa diferencia a los que producen la materia prima. Este planteo domina la discusión.
De todos modos esto es un paliativo, porque si la inflación sigue aumentando, pronto se perderá ese posible beneficio. La solución definitiva, según se han cansado de repetirlo los productores sureños, es una verdadera “rentabilidad”. Esto significa un precio de venta y un nivel de costo que valga la pena cultivar y comercializar los productos de la zona para que los agricultores puedan vivir dignamente y motorizar a la economía local, como alguna vez ocurrió y que llevó al desarrollo del Sur.
De lo contrario la gente va a terminar convenciéndose de que no vale la pena seguir sosteniendo una economía basada en el agro. “Ser o no ser, esa es la cuestión”, resume la frase de  William Shakespeare en su obra Hamlet. ¿Ser o no ser una zona agrícola? ¿Entonces de qué vivimos? ¿Vamos a tirar por la borda toda la inversión y los recursos que destina el Estado para darle vida al oasis?.
¿De qué sirve la lucha antigranizo, la construcción canales, mantener en funcionamiento el Departamental de Irrigación y toda una infraestructura de riego que se forjó a lo largo de más de un siglo, si la fruta la tenemos que tirar y abandonar?.
¿Para qué vamos a realizar el trasvase de aguas del río Grande al Atuel o promover un nuevo oasis en Malargüe con el dique Portezuelo del Viento, si la fruta se tiene que pudrir en las plantas?
“¿De qué me sirve que me den un canal lleno de agua cuando no puedo vender la fruta?”, retrucó en pocas palabras el presidente de la Sociedad Rural, Cristian Del Pozzi, al actual ministro de Agroindustria, Enrique Vaquié, cuando el funcionario habló de hacer una “revolución del agua” en una reunión que mantuvo en San Rafael con entidades del agro antes de su asunción en diciembre.
¿Ser o no ser una zona agrícola?. Esa es la cuestión.
Por José Luis Salas
unosanrafael2012@gmail.com

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